REMANSO DE ABRIL Buenas noches nocturnas… Esta habitación acaba de despertar a pesar de las horas que son. Concurren temperatura, insectos y algunos colores, a pesar del predominio de la incertidumbre. Las polillas de gasa cubren los cielos. Son una plaga. Son una ilusión fronteriza: nadie puede entrar; nadie puede salir. Esta habitación representa el mundo, esta parte del mundo, la que observo con los ojos muy abiertos, por cuanto al salir de mi casa entré en la de los demás. Durante muy breves periodos, algún pesar, indeterminadamente localizado tras la multitudinaria presencia de las tarazas, rompe la espesura y se derrama líquido. Pero, si duele, mucho ha de ser el freno o impenetrable la divisoria. No hay riesgo de petrificación. Se diferencian las horas al compararlas con las experimentadas en cualquiera de esas oportunidades en las que el blanco y el negro dialogan, se combinan y dejan de ser lo que simbolizan por separado para negociar algo en común. En ese espacio no exi...