ILUSIONES SOBRE RUEDAS Buenas noches nocturnas… No sé ahora mismo si existirán experiencias humanas carentes de inconveniencias. Tiendo a pensar que eso no es posible y que el confort consiste en admitir de buena gana todo aquello que nos incomoda. Pero, como esa clasificación del dolor que se estima más o menos grave dependiendo de la percepción de cada uno, así varían las medidas y la valoración de aquello que situamos entre la molestia y lo inadmisible. Pensemos en algo para lo que tenemos unas expectativas muy grandes, que nos produce ilusión, como suele decirse. En esas instancias permanecemos cautivos de la esperanza. Creemos en el porvenir como quien imagina estar a un paso de traspasar el umbral de lo maravilloso. Después, una vez en ese más allá, tal vez las cosas ocurran de otro modo, sin que, en realidad, se alejen de lo previsto. Puede que, simplemente, no estuviéramos preparados. Acontece, en estos casos, la desilusión. Tomemos el mismo relato que facilitan Ana Ruiz ...