UN PASEO POR LAS NUBES Buenas noches nocturnas… El día comenzó con amplitud de cielos. Digo que la vista llegaba hasta la baja estratosfera, despejado de nubes casi todo este territorio. Después de unos días de lluvia, tregua climática, sobre todo si quien así lo interpreta es partidario del sol sin interrupciones. Algunos amigos se harán a la mar. Es la misma masa de agua la que, a la hora oficial del desayuno —cada día más caro si uno lo toma lejos de casa—, empuja su rodillo hacia la costa con notable ímpetu. Pero no hay que alarmarse: la galerna es poco probable. Sin embargo, horas después, ocurre algo que lo cambia todo. Sopla el viento y formaciones nubosas inesperadas proyectan sombras amenazadoras: ¿lloverá? Cuando empiezo a redactar esto, en un nuevo giro de guion, el orden general inaugurado con el amanecer retorna a dominar las horas de luz y la vida continúa. No obstante, uno de los riesgos existentes, entre los registrados como pronóstico de la jornada, tiene que ver...