NO SE ME QUERRÁ Buenas noches nocturnas… Por razones que sería complejo explicar en estos momentos, he probado con deleite un vino blanco elaborado en la filial valenciana del grupo israelí Prodalim, especializado en concentrados, sabores y aromas para la industria alimentaria y de bebidas. Cuando lo tomé, desconocía las cuestiones empresariales y geopolíticas implicadas, pero, sabiendo que era un buen vino, lo habría bebido igual. Es un gesto de consumo por el cual ya no se me quiere. Acabo de cargar mi smartphone. Determinadas informaciones me hacen pensar que parte de la energía necesaria para que las baterías del dispositivo cuenten con nuevas reservas procede de la producción energética rusa. Un gesto de consumo por el cual ya no se me quiere. Recientemente acepté un regalo. Se trata de un gato de oro sujeto por una cadena del mismo metal, y lo llevo conmigo sin haberme cerciorado de lo visible o de lo oculto que esté. Al parecer, se trata de oro chino, y eso ha provocado un...