CRÓNICA DE UN MAL MENOR En algunos lugares que existen, aunque no se hayan facilitado pruebas de la localización de los mismos ni de lo que allí se haga, un apéndice del mal obra a favor de todo desatino. No se puede decir de esta criatura cosa destinada a valorar poderes ni habilidades extraordinarias, y su desgraciada labor no ha llegado a constituir uno de esos peligros que se ciernen contra el mundo y amenazan descabalar para siempre la vida que conocemos. Por lo tanto, en la más afortunada de las conclusiones, molesta, sí, pero se olvida sin mayor consecuencia. Ahora bien, deja sus señales, sus excrementos. Conozcan, a continuación, uno de sus malos actos. Para ello, en un principio, hemos de aproximarnos al objeto de sus pesquisas. Diariamente examina el mundo en busca de una novedad atractiva. Fomenta su apetito todo aquello que pudiera constituir un ejemplo de la loable conducta humana. Actúa como el gusano de la fruta y horada los materiales que estén a su disposición me...