CIRCUITO CERRADO Dos amigos, ociosos porque el verano llegó inmisericorde e inflexible y toda oportunidad de holgar divertidamente —al menos de entretener el mucho tiempo del que disponían— parecía destinada a fracasar, decidieron dar el golpe. —Inventemos algo. —Bien, hagamos eso. Pero ¿qué? Yo no estoy para pensar mucho. —Déjame a mí. Ya sabes que tengo buenas ideas. —Es raro, porque no sueles demostrarlo. —¿Qué quieres decir con eso? —Fuiste tú quien ató al perro con longanizas, no te digo más… —Vale, vale. ¿Qué te parece...? ¡Inventemos el círculo! —¿Lo ves, lo ves? —Sí, ya sé que está inventado. Pero si lográramos que se olvidase por completo para mostrarlo como nuestro después y ofrecérselo al mundo, se nos propondría como eminencias, como sabios, como héroes… Rieron mucho, pero, inmediatamente se pusieron manos a la obra. Acordaron que «redondón» iba a ser el término elegido com...