Posts

Image
  VENECIA EN EL LLAVÍN Buenas noches nocturnas… El periodista y poeta —o poeta y periodista, que no sé si existe orden o si importa—, Antonio Lucas, quien interviene por escrito en las páginas del diario *El Mundo*, menciona, en el último artículo de los suyos que he leído, al escritor Héctor Abad Faciolince, quien estuvo en Marbella durante los actos organizados para el Festival Marpoética, para hablar de “sus poetas, de aquellos a los que ha leído, de esos otros que descubre al azar y de tantos que (quizá) están por llegar”. Este entrecomillado precede a otro párrafo que destaco, pues es cosa con la que estoy de acuerdo: “A casi nadie le importa la poesía, como es normal, pero en algunos poemas uno encuentra a veces algo de lo que falta a la vida, o eso que la realidad no dispensa, o de lo que casi nadie habla nunca y es tan verdad como lo otro. Los poemas valen para descubrir, para hacer memoria, para consultar, para decir algo con mejor sencillez, para comunicarse de dentro a f...
Image
  EL BARROCO SEGÚN DON SIXTO Buenas noches nocturnas… Desconocía el caso. Resulta que Sixto Zabaneta, personaje protagonista de la serie emitida en Televisión Española en los años 70 del pasado siglo, fue un invento del gran Mingote, gloria del humor gráfico español de todos los tiempos. Acabo de enterarme al visitar la web “Antonio Mercero Museo Birtuala”: “Don Sixto tiene una joyería en la Plaza Mayor de Madrid y vive con su hermana Carola. En casa, tienen sobre una mesa una foto del abuelo difunto, quien da lecciones al protagonista de vez en cuando. La idea principal de la serie es hacer una crítica del mundo reaccionario que representa el hombre, no porque esté anclado en el pasado, sino porque mira con recelo a las corrientes nuevas. Antonio Mingote fue el creador de la serie y Antonio Mercero se limitó a dirigirla”. En el primer episodio de la serie, cuando don Sixto cierra su negocio, poco después de reflexionar acerca de lo inapropiado de las formas de conducirse exhibidas...
Image
  CRÓNICA DEL HOMO URBANUS Y EL ENIGMA DE LOS PECES  Buenas noches nocturnas… Empezó la temporada de desayunos. Dependiendo de los azares del clima a los que está sometida la vida del «homo urbanus» que pretende acercarse a la orilla de la mar con ciertas garantías de sol —finales de marzo, primeros de abril—, ya se puede estar en la codiciada mesa, a salvo de parroquianos con idénticas ínfulas. Quien llega primero se marcha antes de que todo se convierta en una plaza de mercado en la que soltaron a un millón de turistas. Digo que las tazas de la vajilla, acostumbradas a contener el café reglamentario que se prepara y se sirve tras el abandono del lecho y las distintas contemplaciones a las que remite la salud y el aseo diario, descansan en el estante hasta después de la siesta, al menos en días como este: sin duda se sentirán agradecidas por el descanso, aunque algo disconformes. Una vez pasan cuarenta y ocho horas, llegan a comprender que no serán reemplazadas. Entonces, dis...
Image
  CAUTELOSO PARA CONFIABLE Buenas noches nocturnas… Tuve que replantearme varias cosas, ponerme ante el espejo, como aconseja el psiquiatra Jesús de la Gándara, e interpelarme: una manera gráfica de fomentar la conversación con ese tipo que reside dentro de mí. Porque me pareció que, entre mis contradicciones, sobresalía una que me estaba poniendo más incómodo de lo habitual. E intentaré exponerlo de manera sencilla y rápida: dudé de la confianza, y no precisamente por su ausencia. Temí que los valores asociados a las formas en que concedemos crédito a las personas, a las comunidades, a los sistemas y a los artefactos, tal como los entendí durante años, estuvieran equivocados. No solo por el error —asunto humano cuyo valor se ha de establecer en las oportunidades de mejora que propicia—, sino por la desorientación que acontece cuando un segmento trascendental de lo que forma parte de la propia configuración se torna materia en entredicho, gravemente dañada o a punto de expirar. Dur...
Image
  TECHNÉ Buenas noches nocturnas… Dónde estaba usted, o sea yo, cuando se celebró el Día Mundial del Arte 2026, me preguntaron. Y la respuesta que ofrecí podría tomarse como ejemplo para citar en las facultades que atienden el estudio de las interioridades humanas, como ejemplo de extrañeza y vacuidad. No supe en qué lugar del planeta esconderme ni acerté a mentir de una manera, digamos, aseada. Porque, de nuevo, no me enteré. Y mire, señor: hay estímulos de todo tipo a lo largo de los días, así como personas con las que uno se cruza y con las que sostiene conversaciones a propósito de todo. Pues nada. Absolutamente nada. Un horror. Con el agravante de haber dilapidado toda oportunidad de desahogo acusando a terceros. Se me vieron las costuras de la ropa, incluso las interioridades menos dignas, y ahora no tengo más remedio que confesar. Sí, señoras y señores: no estuve atento. De hecho, no estuve. Probablemente porque estaba de parranda. Estuve escuchando música, eso sí. Ignorante...
Image
  REMAR CONTRA CORRIENTE Una institución convoca un certamen —concurso de relatos, microrrelatos y pódcast— en el que están invitadas a participar las personas que tengan más de sesenta años cumplidos. Esto significa que, con toda probabilidad, se considerarán los valores que predominan en la actualidad como propios de la senectud o de sus proximidades. Así que, puesto que un conocido me pidió consejo para participar con ciertas garantías de éxito —es decir, para no ser descalificado a las primeras de cambio—, y dado que no las tengo todas conmigo, me puse en manos de expertos. Lo primero que me cuentan quienes sí saben de estas lides es que plantearse una obra que vaya en contra de los valores generales atribuibles a quienes se encaminan hacia la senectud o ya la viven será tanto más favorable o perjudicial dependiendo de cómo se articule la idea en sí. Forzar planteamientos asociados a este periodo de la vida en franco combate con los valores mencionados podría percibirse como un...