EN LA CAJA DE LOS TRUENOS NO SE ESCUCHAN LOS CAÑONAZOS Buenas noches nocturnas… El señor con el que hablé por teléfono —escribo lo que recuerdo— atribuía cierto despiste general, que él cree que existe, respecto a la celebración del Día del Padre, a esos grandes almacenes españoles de los que usted me habla. Antes, sostiene, como un gran hermano de la propaganda, avisaban a los ciudadanos, porque a todos se nos suponía clientes de esa casa, lo fuéramos o no, y nadie hubiera podido permanecer en el mundo de los vivos sin enterarse. Pero los monopolios se acabaron, la diversidad llegó, la variedad e incluso la magia representada por internet se hicieron con el mundo, y por eso las sirenas cantaron tantas canciones a la vez que no hubo soga suficiente para amarrarnos al palo mayor mediante el que los Ulises de la vida contuviéramos el hechizo. Ahora estamos desnortados, confusos y somos adoradores de casi cualquier reclamo comercial. Todas las fechas, actualmente, son oportunidades ...