SOSPECHOSA MARCA Buenas noches nocturnas… No negaré que me hace gracia. Cuando observo a una persona hablando en serio acerca de sí misma, al tiempo que señala que tal acontecimiento o cual persona supusieron una marca, que la marcaron, esbozo una mueca de diversión. Admito que esos seres humanos a los que me refiero ponderan la historia de sus vidas y reconocen, en el origen de los efectos de algo que hacen o manifiestan, una trascendentalidad a la que se deben. Podría ser que, cuando las personas se sienten singulares y exigen atención personalizada, funden sus intervenciones en público en una apetencia de futuro. Esta debe distinguirse de cualquier otra, y eso me parece que incluye cierto patetismo. Digo que las declaraciones, a menudo, se interponen entre la realidad de los actos y lo que estos puedan valer a ojos de quienes no observan ese reducto de la obra terminada. Si digo: “soy el mejor”, en lo que sea, y elaboro ese aserto de manera que cautive como lo hacen los fuegos...