TECHNÉ Buenas noches nocturnas… Dónde estaba usted, o sea yo, cuando se celebró el Día Mundial del Arte 2026, me preguntaron. Y la respuesta que ofrecí podría tomarse como ejemplo para citar en las facultades que atienden el estudio de las interioridades humanas, como ejemplo de extrañeza y vacuidad. No supe en qué lugar del planeta esconderme ni acerté a mentir de una manera, digamos, aseada. Porque, de nuevo, no me enteré. Y mire, señor: hay estímulos de todo tipo a lo largo de los días, así como personas con las que uno se cruza y con las que sostiene conversaciones a propósito de todo. Pues nada. Absolutamente nada. Un horror. Con el agravante de haber dilapidado toda oportunidad de desahogo acusando a terceros. Se me vieron las costuras de la ropa, incluso las interioridades menos dignas, y ahora no tengo más remedio que confesar. Sí, señoras y señores: no estuve atento. De hecho, no estuve. Probablemente porque estaba de parranda. Estuve escuchando música, eso sí. Ignorante...