BATMAN EN EL METROPOLITANO Buenas noches nocturnas… Ser actor, desde luego, tiene muchas compensaciones. No digo nada, de lograr el éxito. Sin embargo, para los que somos el nutriente de la base, la legión de los que apenas conseguimos que nuestro nombre llegue a una parte mínima de la población, aceptar ciertos trabajos es adentrarse en prácticas que pueden resultar peligrosas. Tal vez mortales. Y me explico antes de que me preguntes. De jovencito, entre el asombro y la envidia que me producía la participación de un amigo en producciones teatrales aficionadas, quise imitarle. De hecho, lo conseguí. Me admitieron en el mismo grupo al que mi amigo pertenecía. Y, ahora, nos ahorraremos distintas etapas y vicisitudes para no encallar cuando la paciencia de los lectores esté disminuyendo... Digamos que fui encadenando papeles menores hasta que, con algo de suerte, participé en varias películas. Por ejemplo, interpreté a Jack Harmon en una versión barata de Misión Imposibl...