SÍNCOPA Y NORMA Buenas noches nocturnas… La moda es una expresión excepcional que “desconoce” su vocación rutinaria: su éxito solo se consuma mediante la difusión de sus rasgos y, para que eso ocurra, ha de ser replicada por un gran número de personas. Es decir, los modistos, los diseñadores y la industria saben lo que hacen; conocen sus intereses y los desarrollan de manera adecuada para la consecución de los fines previstos. Que desarrollen esa estrategia dando a entender lo contrario es habilidad e incluso picardía. La moda, en fin, es un procedimiento entre artístico y mercantil que triunfa cuando termina por estandarizarse. Una paradoja, sin duda. Sirve para el mundo de la ropa y para cualquier otra manifestación humana que se impone o resulta implantada a medida que suma partidarios. Hoy en día, además, ni siquiera hace falta que se dé un número obvio en lo tocante a la superioridad de las cifras: basta con que unas pocas voces se impongan al silencio de la mayoría. Si, de ...