Posts

Image
  COJONDONGO DE GAÑÁN Buenas noches, nocturnas… Se me ha hecho saber lo infundado de mis anteriores apreciaciones a la hora de etiquetar ciertas fotografías. Allí donde puse “bleas con patatas de microondas”, debí escribir “acelgas a la extremeña”. Y llevan razón las doctas personas que me corrigen, por cuanto saben de cocina, están ante los fogones y sufren los inconvenientes de cocinar. Esto último, como todo lo que se hace para bien y realmente cunde, nunca termina sin indudables penalidades, a pesar de los pregoneros de la gastronomía, entre popular y sofisticada, que aparecen en los medios de comunicación y las redes sociales pintando el cuadro con los colores de la sola celebración. Por lo tanto, me apeo del burro, reconozco que soy, en realidad, el asno mismo, y me quedo en Extremadura: ese territorio peninsular español entre las Castillas, Andalucía y Portugal… “Extremadura,   soledad llena de encinas   sobre campos con veredas,   ¿por qué se f...
Image
  ODIO A PETER PAN Buenas noches nocturnas… De igual modo que sabemos, gracias a Enrique Jardiel Poncela, que «Amor se escribe sin hache», ahora nuestro santo padre Pedro, hombre simpático —como bien sabe su rival político, Alberto Núñez—, aunque no dotado para la literatura, es capaz de protagonizar dramas y comedias sobre cualquier escenario, nos acaba de demostrar que «odio», sin embargo, abraza para sí a la octava letra del alfabeto. Esto es raro tratándose de un término que rebosa antipatía y que significa la «aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea». Pero así son las cosas. Este fue el plato del día o, al menos, una de las especialidades ofrecidas por este *chef* que nos alimenta de palabra, obra y efectos. Odio con «h», por tanto. Dicen que «odio con huella» un algo, seguramente tecnológico —he aquí el humor, todo sea dicho, a sabiendas de lo mal visto que están los llamados «tecnooligarcas»—, a disposición del público para delatar a los insumisos. Ya se sabe q...
Image
  POBRE CANTANTE RICO Buenas noches nocturnas… Un músico que debía dar un concierto en Valencia, llegado a la ciudad tras un largo viaje en coche, declara —lo han hecho sus representantes— que no está en condiciones físicas de cumplir con el compromiso previamente concertado a causa de la imposibilidad de dormir. En estos días, la capital levantina debe ser— y lo seguirá siendo, al menos, hasta el día 19— en lo tocante al ruido, como cualquiera de los territorios bombardeados por diversos ejércitos que combaten en el mundo. Está claro que nadie avisó al citado artista de las condiciones de la vida en esta región española, dada a la expansión de carácter volcánico. Ahora bien, los residentes y muchos de los visitantes no solo están conformes, sino desbordantemente felices. Además de celebrar el ruido, viven la fiesta con tal intensidad que incluso podría llegar su eco al resto de los planetas de la galaxia. Da igual si a mí me parece bien o me parece mal. Si acudo en estos días a es...
Image
  SORBE TERNURA Y ELÉVATE CON DULZURA Buenas noches nocturnas… Un recurso del que me valgo a la hora de exponer por escrito aquello que todavía no he llegado a concretar son las asociaciones libres. Y con esto no me refiero al así mismo denominado método que, según la Wikipedia, fue “descrito por Sigmund Freud como la «regla fundamental» o «regla de oro» del psicoanálisis, constitutiva de la técnica psicoanalítica y que consiste en que el analizado exprese, durante las sesiones del tratamiento, todas sus ocurrencias, ideas, imágenes, emociones, pensamientos, recuerdos o sentimientos tal cual como se le presentan, sin ningún tipo de selección ni estructuración del discurso, sin restricción ni filtro, aun cuando el material le parezca incoherente, impúdico, impertinente o desprovisto de interés”. Mi caso es otro, aunque no sé si digno de aparecer en los libros de la psiquiatría universal. Lo que hago es buscar la mínima oportunidad que me permita establecer vínculos entre dos asuntos...
Image
  DEMOLICIONES EN CURSO Buenas noches nocturnas… Dice Alexia Putellas, futbolista, en un anuncio comercial, que las reglas están para cargárselas. Pero no lo dice ella. Simplemente se presta a participar —mediante remuneración, claro— con el fin de transmitir una idea que conduce al consumo. Antes de remachar con el eslogan, se escucha el doblaje —porque lo que se dice no está en correspondencia con la acción— de un mensaje previo: “Decían que el fútbol no era para nosotras y, ¿sabes qué hicimos? Ganar un Mundial y llenar estadios”. Luego viene la toma en consideración del tema ideológico como una virtud de la marca que se promociona. Para ello se recurre a la voz de los actores contratados, a la música, a las imágenes, etcétera. Visto y filtrado, el mensaje es absurdo y no importa nada. Descabellado, porque lo es eso de romper las normas. La desconfianza se origina en una estimación: en el caso de las mujeres que se dedican al deporte, concretamente al fútbol, no existían preceden...