DESPUÉS DE LA MONTAÑA TODO ES LLANURA Buenas noches nocturnas… Estoy pensando que lo de la Real Academia de la Lengua es como lo de los jueces: dependiendo de la rentabilidad que pretenda cada uno, se acata a la institución o se la denigra. Este escribidor, respetuoso que no sumiso con las instituciones, para lograr determinada precisión a la hora de expresarse, acude sin vergüenza a esa fuente de la palabra como autoridad cada vez que necesita hacerlo y, si otros proponen una crítica demoledora, allá cada uno. No coincidiremos en el estacionamiento dispuesto para dirimir estas cuestiones porque resulta una pérdida de tiempo, al final, bastante cara. Hay que recordar que por todo se paga, y se cobra el tiempo y el espacio. Así pues, como no tengo empacho en acudir al diccionario para encontrar la definición de una palabra, ya que he mencionado la posibilidad de detenerse para conversar, en el acuerdo de que todo tiene un precio, recordemos que se dice de la palabra “parquímetro”:...