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  ELOGIO Y TEMOR DE LA LLANURA Buenas noches nocturnas… Se distinguía por poco. Una variación de gris separaba, a mis ojos, las aguas de la evanescencia atmosférica. Una ilusión. A falta de oleaje —digo, de rodillos en verdad voluminosos—, el imperio líquido era manifiestamente llano. De no haber sido por la distinción a la que aludí, a los efectos de mi conciencia ninguna otra cosa podría existir, incluso más allá de donde me alcanzaba la vista, que no fuera plano. A un caminante que no se desplaza sobre las aguas, sino dentro de ellas, la quietud del elemento actúa como un facilitador. Que la jornada todavía no haya desatado su ira de fuego, como la que se dice que nos espera, es un factor que sumar y, de esta forma, salen las cuentas: lo que percibo en conjunto me satisface. Por lo tanto, a pesar de la impertinente presencia de las expediciones arenosas provenientes de África, cabe contemplar, sin límites ni interposiciones, lo que confiere cierta tranquilidad. He de admitir, po...
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  AVISO DE CALOR EXTREMO Y ALUCINACIONES Una mujer menuda y muy delgada avanza por la acera a la que llegaré más tarde. Me ha llamado la atención. No digo que se dirigiera a mí, sino que me interpeló indirectamente por sus gestos. Unos ademanes —a mi juicio semejantes a los masculinos— caracterizados por la cercanía con el aspaviento. No sé si hablaba sola o se dirigía a alguien a través del teléfono que observé entre sus manos. Es bastante común contemplar el paso de hombres y mujeres adultos, adolescentes y hasta niños, demostrando que pueden hacer dos cosas a la vez: comunicarse y acudir, aparentemente conformes con su destino, a donde fueren. Desconozco si son actividades que se pueden realizar con dignidad y satisfacción, pero ¿qué importa? La protagonista a la que aludí se sentó en un banco, no sé si esperanzada con la posibilidad de consolidación de un fenómeno propicio: las interferencias hasta ese momento registradas en cuanto al rigor de la suficiencia solar de este veran...
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  EL DÍA DE LOS CHIRRETES La playa, hoy, con el sol oculto por las nubes —a medias gas, a medias polvo— no solo ha resultado tolerable, a primera hora incluso conveniente, sino que propiciaba el orden acostumbrado y una apacible soberanía. Estaba el nadador de larga distancia, con la dotación pertinente —su baliza— para ser bien localizado en caso de necesidad; los que se instalan como en el salón de su casa, con sus muebles y demás enseres, dispuestos sobre la arena porque son gente que entretiene la vida de tertulia en remojo; los navegantes sobre canoa y sobre tabla; y los pececitos: el agua, aún durmiente, parecía de vidrio y algunos diminutos protagonistas se acercaban a saludar, siempre y cuando las personas que recibieron tales atenciones permanecieran quietas. Mas, ¿qué peces? ¿Por qué tan chicos y simpáticos? Dijo ELLA que podían ser “pescaditos del rey”. También llamados “chirrete”, “pejerrey” o “chuclet”. Mencionó que, a sus ojos, eran como esos ejemplares utilizados en ...
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  20 DE JULIO DE 2026 Cuando la arena africana supera el estrecho y llega a la península, es improbable evitar su respiración. Pues bien, ocurre lo mismo con otras cosas relacionadas con la actualidad. Se perciben, llegan a formar parte del organismo, aunque no se deseen. Me interesa poco el fútbol, cada vez menos. De hecho, hay algo que tiene que ver con la vida de las personas, con las pasiones desatadas, con la religiosidad que supone la pertenencia a un club en calidad de aficionado, con el ridículo —en mi opinión— protagonizado por este conjunto de seres humanos, que, en ocasiones, casi me fascina. Por otra parte, cierta habilidad para valerme de ese gastado patrimonio lingüístico facilita que pueda conversar acerca de los pormenores de este deporte sin que mis interlocutores teman estar ante un impostor. Probablemente, cuando están de acuerdo conmigo o cuando no lo están, oyen lo que quieren escuchar. De modo que, terminado el Campeonato del Mundo, España campeona y ya está. ...
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  ENCAÑONADOS CON UNA INVITACIÓN DE BODA DEL NUEVE LARGO  Buenas noches nocturnas… Se casa el enemigo. Y, porque es aquel que procurará todo mal a quienes se opongan a sus deseos, invita a la ceremonia durante la que se certificará todo lo concerniente a la unión antes dicha, como quien ordena disparar de acuerdo con el propio criterio de herir incluso fatalmente. Usted y yo hemos sido designados para formar parte de la corte que tendrá el privilegio de asentir mediante la presencia y los aplausos correspondientes. Y recibimos la invitación: el documento que acredita tal preferencia. Es decir: estamos perdidos. Y, aunque diga usted que exagero, tenga la amabilidad de contemplarlo, siquiera durante unos minutos, tal y como yo lo veo. El enemigo, cuando planifica el rol de los elegidos para asistir a un casamiento —al suyo—, es la misma persona que, justo antes de iniciar la campaña, era pariente queridísimo o amigo de los que perduran así pasen los eones. De acuerdo. Entonces, ...