SOMBRAS SIN ALUMBRADO Buenas noches nocturnas... Perder el tiempo podría consistir, por ejemplo, en interesarse por el lado oscuro de los peluqueros. Pues bien, hasta este momento pierdo el tiempo del martes. Lo aviso para que quien no desee contagiarse se evite la lectura. Y, por supuesto, esta misma indicación es un anzuelo para estimular la curiosidad ajena. Las cosas claras. O no: más bien oscuras. Digo que, por razones que no puedo explicar mediante una argumentación lógica, estaba aliviando mi rostro de las arrugas y las legañas acumuladas durante la noche mediante el agüita del grifo cuando una conjunción de neuronas me llevó a lo opaco de la vida, quizá a lo siniestro y, desde luego, a lo oculto. Debe quedar claro que no frecuento los apartaderos conspiranoicos en los que se reúnen personas partidarias de pensar en graves fuerzas que se desarrollan en las sombras para lograr determinados beneficios, siempre conseguidos a costa de aquello de lo que disponemos los demás. As...