ORÉGANO Buenas noches nocturnas… El poeta vendrá a visitarme. Traerá entre sus manos una ramita de orégano y me la ofrecerá diciendo: «Hoy estoy feliz con las sábanas de la vida. Lavé las sábanas. Tendí las sábanas y las vi aletear y elevarse como gaviotas. Cuando estuvieron secas las descolgué y hundí mi cabeza en ellas. Todo el oxígeno de la tierra en ellas. Todos los pies de todos los bebés del mundo en ellas. Todos los calzones de todos los ángeles del mundo en ellas. Todos los besos mañaneros de Filadelfia en ellas. Todos los juegos de saltar pintados sobre las aceras en ellas. Todos los caballitos hechos de trapo en ellas. Así que esto es la felicidad: ese agente viajero.» Será su forma de decirme que se presenta con las mismas emociones y los mismos sentimientos con los que viene revestido. Al repetir estos versos de Anne Sexton y ...