EMPERADOR Buenas noches nocturnas… Admito que es una contrariedad. Hasta ahora, cuando me sentaba a la mesa para comer y, en mi plato, gracias a los oficios de la parte gastronómica contratante y ejecutora de la pareja, se hallaba depositado un pescado, cocinado a la plancha —o eso creo—, pensaba que satisfaría mi hambre con un emperador o pez espada. Pues bien: ahora ya no estoy seguro. El problema no es zoológico, sino lingüístico: «emperador» no designa una especie, sino varias realidades distintas. Durante la emisión de un documental se muestra un pez hembra llamado «emperador», propio de aguas dulces, concretamente del lago Tanganica, el más grande de África, localizable con orillas en la República Democrática del Congo (RDC), Tanzania, Burundi y Zambia. Pero es que hay otro pez «emperador», de agua salada, que no sé si es el que tantas veces ha llegado a mis intestinos— el también llamado «gladiador»— que, sin embargo, de acuerdo con lo que mencionan los expertos, es el ver...