OÍR, CREER Y PAGAR Un proverbio árabe, me aseguran, dice: «Si tienes dos orejas, dos ojos y solo una boca, es porque tenemos que escuchar y ver dos veces antes de hablar». Como me entero de la existencia de este adagio por voz de terceros, a los que tampoco identifico con absoluta confianza, lo que llego a saber en este caso me designa como un ejemplo de quien adquiere una información de oídas. Manera imperfecta de advertir una realidad: no intervienen todos los sentidos en el examen de la materia ni se dispone de un acceso autorizado para su verificación intelectual. En consecuencia, dar por bueno lo anterior supone que investigue, localizando todas las fuentes de origen a fin de corroborar, con conocimiento de causa, lo que ahora es tan solo incertidumbre. Porque muchas veces hacemos demasiadas cosas que damos por exactas sin haber adquirido el respaldo necesario que merece la verdad. «La coincidencia entre una afirmación y los hechos, o la realidad a la que dicha afirmación se...