¡PAREN LA MÚSICA! Buenas noches nocturnas… A veces el camino parte de un determinado lugar porque es el adecuado para llegar a una localización particular, aunque conduzca a otro sitio. Este recorrido, crónica escrita de un desplazamiento mental, lleva la vitola de sorpresa y cumple con los requisitos de la salvedad a la que acabo de aludir. Entonces, en una televisión, informan del reciente episodio meteorológico, todavía no concluido, y ofrecen imágenes de las riadas, de las consecuencias de la lluvia extrema, y acompañan esta secuencia con una música propia de los filmes de suspense o de terror. Desde mi punto de vista, cabe interpretar esto que termino de describir como narrativa. La información enuncia la realidad que se conoce y ofrece los datos desnudos. Es decir, por si la secuencia visual no estuviera cargada de dramatismo y moviera por sí misma a la inquietud, se añade fuego al fuego, tal vez lodo al lodo, para asustar. Las moralejas y las amenazas sobran. Se valieron d...