ALGUNA VEZ EN LA CAMA Buenas noches nocturnas... En *El secreto de la vida*, Karmelo Iribarren estima el amor y lo superpone, teniendo en cuenta sus formas más sencillas, a cuanta otra experiencia o bien que se pueda atesorar… «Escuchas el sonido de la lluvia, desde la cama, de noche, junto a ella. Te giras un poco y observas su perfil recortado en la penumbra; en los labios, en calma, ese amago de sonrisa. Y no sabes cómo pero sabes que no te hace falta nada más, que ahí está todo lo que necesitas». Tal vez ser poeta sea, entre otras cosas —Félix de Azúa sostiene que una cosa es escribir versos, incluso muy buenos, y otra ser poeta: en el segundo caso, la persona está hechizada por la poesía, pertenece a ese valor—, hacer patentes las experiencias, exponer los sentimientos propios como un modelo reconocible al que quienes tenemos limitac...