FORJADO A FUEGO Buenas noches nocturnas… Como estuvo el Papa por aquí, hay quienes aseguran que también estuvo Satanás. Es el parecer de quienes suponen a Dios y al Diablo como las dos caras de una misma moneda: siempre en el aire, siempre en el suelo, unas veces para fortuna de los seres humanos, otras para su angustia. De hecho, que León XIV interviniera en actos públicos no irradió suerte especial ni obvia desdicha. Y, si en la actualidad pueden relatarse una serie de sucesos desventurados cuya suma constituiría el detalle de una época sin duda mejorable, puede que regresen las herraduras. Pero me explicaré. Los animales —caballos, vacas— usan esos hierros casi semicirculares para proteger sus cascos, pero, en tiempos, se colocaban a las puertas de las casas como amuleto de buena suerte. Para entenderlo mejor, valiéndose de la leyenda, Santiago Abraldes, en *Infobae*, lo expuso así: «Entre las historias que sostienen su fama como talismán destaca una leyenda irlandesa de la Ed...