BÓLIDO Se llama 99942 Apophis, a semejanza de quien, en la mitología egipcia, representaba a las fuerzas maléficas que existen en el *Duat* —el inframundo, el reino de Osiris donde las almas de los difuntos van a ser juzgadas y por donde viaja el dios sol Ra durante la noche— y en las tinieblas. Apofis, o Apep, era la encarnación del caos y de la insurrección armada. Era llamado despectivamente *Nepai*, «El que es como una tripa intestinal». Pero no es una culebra lo que está a punto de presentarse, lo que, si nada se interpone, terminará por embestirnos. Es un asteroide cuya trayectoria lo iba a acercar a 32.000 kilómetros de distancia de la Tierra. En términos cósmicos —según dijeron los expertos—, una relativa proximidad. Sin embargo, algo que desconocemos ha debido de ocurrir para que, sin margen de error, vaya a colisionar contra el planeta. El cuerpo celeste entrará en la atmósfera a una velocidad de unos 12,6 kilómetros por segundo: un impacto responsable de la liberación ...