DÍAS DE SOL, PERROS SUELTOS, JARDINES EN CASA Buenas noches nocturnas… Es muy tarde cuando me pongo a escribir. No ha sido por desidia; al cabo, hay días en los que se conecta antes con lo que se quiera decir porque está alojado en algún sitio, en el interior de la persona, todavía sin examinar. Como cuando inspeccionamos un armario en busca de eso que estamos necesitando y, de pronto, observamos que tenemos al alcance algo que buscábamos días atrás. Y eso es lo que ha pasado: no encontré dentro del mueble otra cosa que polvo y, puesto que es lícito forzar a la palabra, escribiendo sus signos hasta ligarlos a un destino incierto a estas alturas, me decido por un poema. Una espinela de Ana Francisca Abarca de Bolea, monja cisterciense, poetisa y escritora española, nacida en 1602 y muerta en Casbas, Huesca, en 1686: **DÉCIMA A UN JARDÍN** Estrella entre verdes hojas naciste radiante y bella, errante en tu misma estrella pues te ocasiona congojas...