TODO ORDEN CONTIENE SU DESORDEN Buenas noches nocturnas… Hay un cuento de los hermanos Grimm cuya protagonista, una niña que «vivía en tan extremada pobreza que no tenía ni cuarto ni cama donde dormir, no poseyendo más que el vestido que cubría su cuerpo y un pedacito de pan que le había dado un alma caritativa; pero era muy buena y muy piadosa», vaga por las calles. Ser piadoso consiste en tener piedad: una virtud aneja al misticismo en la que confluyen el amor a Dios, a las cosas santas y al prójimo. Por lo tanto, estas personas buenas se conducen con afecto y generosidad. De esta manera, porque otros hacen camino desde la seguridad de su posición o desde la penuria más indigna, encuentra a su paso a otros desvalidos: un pobre hambriento; un niño que lloraba quejándose de frío; otro adulto también aterido; y un niño más al que socorrió prestándole la camisa. A todos ayudó dándoles de verdad lo que tenía, que era mucho porque era todo, aunque fuera tan poco. Fue más socialista q...