PRESUNTA HETEROGENEIDAD
Buenas noches nocturnas… Tras un hallazgo inesperado (aunque mi relato pondrá en duda tal azar), hallé exactamente lo que buscaba. Me adentro así en la premisa de la llamada «tragedia de los bienes comunes».
Es una teoría que alumbró el ecólogo estadounidense Garrett Hardin, profesor de Ecología Humana desde 1963 en la Universidad de Santa Bárbara en California, mediante la cual advirtió de los peligros de la sobrepoblación. Según su tesis: «Las comunidades no son capaces de gobernar los bienes comunes por sí mismas. Las personas siguen su racionalidad e interés individual y esto lleva a una sobreexplotación de los recursos. Las soluciones a esto serían dar el control de estos bienes o al mercado o al Estado».
Pues bien, a salvo de todo lo anterior, que puntualiza la localización exacta de lo que me condujo a este resultado ahora apartado de mi interés, convengan conmigo en la siguiente enunciación como variante de lo expuesto por Hardin:
«Traición del común (*Treachery of the Common*): El temor a que todos en el mundo sean prácticamente iguales —que, a pesar de nuestras peculiaridades locales, todos fuimos producidos en masa en la misma fábrica, construidos a partir del mismo homúnculo genérico, preinstalados con las mismas compulsiones tribales y defectos de carácter—, lo que te dejaría sin opciones si alguna vez quisieras reinventarte o buscar una sociedad mejor al otro lado del mundo».
A menudo he especulado sobre mi propia ubicuidad, imaginando a cuántos otros podré asemejarme. Recientemente, mientras regresaba a casa, un hombre y una mujer me saludaron con familiaridad, a punto los dos de entrar a un edificio, sin que yo recuerde conocerlos de nada. Correspondí con el saludo porque, aunque no conozco a cientos de personas, siempre podría estar equivocado y, como la situación era embarazosa, continué mi camino sin echar la vista atrás.
Atribuí el gesto a una confusión, producto de la extrema cotidianeidad de mis rasgos; una apariencia tan común que permitiría a cualquiera mimetizarse conmigo. Eso, o que la heterogeneidad cumple en mi persona de tal manera que yo no soy yo, sino que existo multiplicado hasta la saciedad. Todos los otros «yo», en algún sitio, están a estas horas presentándose y sostienen:
«Dicen de mí que soy la encarnación de lo contumaz, que nunca tengo prisa, que soy áspero como la lija del siete y albergo la esperanza de que, una vez finalizada la comida, se sirva un postre que no sea fruta. Si a pesar de todo esto continúan leyendo, conocerán cómo concluye este comunicado».
Raro asunto. Todo porque, en el baúl de mis viejos archivos, encuentro una publicación de *Verne*, una web asociada al diario *El País* que ya no funciona, en la que se leen estas palabras de Natalia Martín Cantero:
«"Eres único. Y hay otros siete mil millones de personas exactamente tan únicas como tú". Así comienza *Vemödalen*, un vídeo elaborado con 465 fotogramas prácticamente idénticos tomados por usuarios de Flickr elegidos al azar. *Vemödalen* es una palabra inventada que alude a "la frustración de fotografiar algo increíble (una puesta de sol, un primer plano de un ojo, la curva de una cadera) cuando miles de fotografías idénticas ya existen". Es el concepto del *Dictionary of Obscure Sorrows* (Diccionario de las oscuras penas), una colección *online* de palabras inventadas que busca cubrir un hueco en el lenguaje y nombrar una emoción para la que no tenemos nombre, bautizada con un palabro que suena a mueble de Ikea».
Y es en este *Diccionario de las oscuras penas*, que examiné antes de ponerme a la escritura, donde encontré la expresión *Treachery of the Common*. Así que, de acuerdo con la que dicen es la Primera Ley de Hardin de la Ecología Humana: «No se puede hacer solo una cosa», porque todas las acciones están interconectadas, cabe extender esos vínculos a lo que a uno le suceda, aunque ocurra involuntariamente.
Concluyo, pues, que aquel saludo no me pertenecía, en todo caso iría dirigido a ese sosias que me habita, y ya en casa, pues todo podría relacionarse, conecté con el *Dictionary of Obscure Sorrows* como fin de la aventura. ¿No se trata de una conspiración? ¡Qué cosas!
Me destoso.
https://verne.elpais.com/verne/2014/12/01/articulo/1417440331_207510.html
https://www.thedictionaryofobscuresorrows.com/word/treachery-of-the-common
https://www.youtube.com/watch?v=XjagfZW-_Jk
https://www.youtube.com/watch?v=K14lNYCZsgQ
https://www.liberalismo.org/articulo/204/29/garret/hardin/nuevo/malthus/
https://es.wikipedia.org/wiki/Tragedia_de_los_bienes_comunales
https://es.wikipedia.org/wiki/Bien_comunal
La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona GEMINI.





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