CIVILIZACIÓN A LARGO PLAZO Tuve la tentación de utilizar su apellido como santo y seña de su persona. Por resumir el trámite: porque ustedes podrían hacerse cargo de lo que supone traer a colación a alguien, sin duda popular. Sin embargo, quien tiene fama en su propia casa no se garantiza que los ecos de la vida familiar den como resultado inmediato conocimiento más allá de ese ámbito. Está claro: escribe en el diario *ABC*, y los lectores de otros medios escritos no tienen por qué saber nada de lo que hace ni de lo que dice. Además, hubiera sido un gesto inadecuado, solo a mí atribuible, merecedor de todo tipo de reproches, pues daría a entender que lo frecuento, cosa que no es cierta. Así pues, diré su nombre completo: José F. Peláez. Quien escribe para todos los lectores que se presenten y accedan a los servicios comerciales de la casa que lo acoge como columnista. Peláez —ahora sí por abreviar y no como si le conociera de toda la vida— entregó a la empresa que le paga u...