TIBURÓN


Buenas noches nocturnas… La fotografía con la que ha empezado todo, es una imagen aparecida en la cuenta “imigin” de TUMBLR. Según los datos contenidos al pie de la misma, cabe atribuirla al fotógrafo Dieter Krehbiel. De este autor, sin embargo, lo desconozco todo. He investigado y nadie ofrece datos biográficos, por pequeños que sean, acerca de este protagonista. Por contra, en la estampa rectangular a la que aludo, urdida mediante distintas combinaciones de gris, negro y blanco, aparece un automóvil Citroën DS, conocido como Tiburón. Está, ocupado por un hombre, a las puertas del Grand Hotel de Bordeaux. He solicitado a la inteligencia artificial de costumbre, algunos datos acerca de este imponente auto de lujo y me los ha dado. Por mi parte, he encontrado otros que no difieren de sus informaciones. No obstante, he mantenido un diálogo con esta máquina a fin de establecer algunas cosas. Por ejemplo, ya que a este prototipo de la industria de la automoción francesa se le apodó tiburón, puede existir en los océanos una especie que pudiera ser, precisamente, el modelo al que observar cuando de tiburones de secano y con llantas de goma nos referimos. Mi interlocutora, voy a pensar en femenino cuando me refiera a ella, sostuvo que un tiburón mako, podía ser el ejemplar más adecuado. Lo cree así porque, “El tiburón mako es conocido por su velocidad, agilidad y su perfil aerodinámico, características que también se pueden asociar con el diseño y la innovación del Citroën DS. Ambos son símbolos de eficiencia y estilo en sus respectivos reinos”. La inteligencia artificial, COPILOT, se llama, dispone de tres servicios: creativo, equilibrado y preciso. Y yo estuve, para todo esto, en tratos con la versión creativa. De ahí que, a veces, sus conclusiones son emitidas un tanto a la ligera. Pero, bien. Entonces, se me ocurrió preguntar por alguna otra cosa- o algún otro ser- que pudiera ser el equivalente al tiburón mako. Ella eligió un jet de combate. ¿Por qué? “Ambos son rápidos, eficientes y diseñados para cortar a través del medio en el que se mueven con gran precisión. Además, su apariencia elegante y afilada transmite una sensación de poder y agilidad”. Esto era. Y, como nos habíamos puesto un tanto guerreros, sin necesidad, solicité de su gracia, una réplica pacífica, también animal o cosa. Me sugirió un velero: “Si buscamos un objeto pacífico que se asemeje a un jet de combate por sus formas aerodinámicas y eficiencia, podríamos pensar en un velero de alta competición. Los veleros de alta competición están diseñados para cortar el agua con precisión y velocidad, aprovechando al máximo el viento, similar a como un jet de combate se desplaza por el aire. Además, ambos comparten una elegancia en su diseño y una eficiencia en su funcionamiento”. De modo que teníamos un póker: Automóvil Citroën DS, llamado Tiburón; tiburón mako, jet de combate y velero de competición. Hasta aquí todo muy formal. Yo necesitaba algo más sugerente, un denominador común fronterizo con la psicodelia. Así que estuvimos probando. Estos servicios de conversación gratuitos están sujetos a una prudencia extrema. A nada que sospechen de unas intenciones incorrectas políticamente, suspenden el contacto y vuelta a empezar. Así que, me aferré a una de sus propuestas: “Imagina que el Citroën DS, el tiburón mako, el jet de combate y el velero de alta competición se encuentran en una dimensión paralela donde todos ellos son instrumentos musicales en una banda de rock intergaláctica”. Entonces se me ocurrió la idea definitiva. De atender a la música que pudiera originarse en las acciones y experiencias de seres vivos y objetos- por ejemplo el ritmo cardiaco, el sonido de un motor- la mano de naipes con la que iba a ganar la partida, cuatro ases como cuatro mil millones de dólares, podría ser afecto a una determinada música. La inteligencia artificial estuvo de acuerdo y lo expresó así: “Citroën DS: Su música sería elegante y sofisticada, con toques de jazz y bossa nova, reflejando su lujo y estilo./ Tiburón mako: Traería ritmos intensos y rápidos, como el rock progresivo o el metal, evocando su velocidad y agilidad en el agua./ Jet de combate: Añadiría elementos de música electrónica y techno, con beats rápidos y sonidos futuristas, representando su tecnología avanzada y dinamismo./ Velero de alta competición: Contribuiría con melodías suaves y fluidas, como el chill-out o el ambient, capturando la serenidad y la elegancia de navegar por el agua”. O sea, esta sería o podría ser la música por separado, pero, ¿y la convergencia? “Juntos, crearían una fusión musical que podríamos llamar “Electro-Jazz Rock Náutico”, una mezcla de sofisticación, intensidad, futurismo y serenidad. Sería una experiencia auditiva única y alucinante, perfecta para un viaje intergaláctico”. No me digan que dista de ser celofán puro. Plástico satinadísimo y libre de marcas de agua. Listo para consumir si se distribuye adecuadamente. A Dios pongo por testigo que nunca más volveré a pasar hambre. Me destoso.




https://forthepleasureofmylife.tumblr.com/page/5



https://www.lavanguardia.com/motor/20200514/48559893253/tiburon-coche-adelanto-epoca-salvo-vida-gaulle.html



https://www.youtube.com/watch?v=2pO6-jTRlkU




Selección gráfica del día...


RICARDO En El Mundo 07 de agosto de 2024




ESTEBAN en La Razón 07 de agosto de 2024


ALEJANDRA LUNIK en Instagram 29 de julio de 2024



Selección de contenidos...

Primera:

Exposición "Días de verano II". En El País.

https://elpais.com/opinion/2024-08-05/dias-de-verano-ii.html



Segunda:

¡Cerca del récord máximo en el salto con pértiga!

Noelia Freire en National Geographic

https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/por-que-record-salto-pertiga-parece-imbatible_22396



Tercera:

¿Y de la patata?

Ignacio Santa María en Ethic

https://ethic.es/2024/07/la-revolucion-de-la-patata/

















Comments

Popular posts from this blog