¿SOMOS LO QUE LEEMOS?
Buenas noches nocturnas… Debe de estar en lo cierto Marta Robles, columnista del periódico *La Razón*. Al examinar las novedades en materia de noticias, como aficionado que soy a la representación gráfica de la actualidad— tarea que llevan a cabo los dibujantes— suelo comprobar los intereses de quienes opinan para la jornada. Si sospecho y confirmo que se trata de un escrito abundante en pronunciamientos políticos, lo descarto. Pero no ha sido el caso de esta mujer, periodista y escritora conocida. Por eso he consumido su texto hasta el final.
Lo titula “Somos lo que leemos”, cosa que, a mi parecer, es ser fiel a la verdad, pero supone decir tan poco como casi no decir nada. Si leo a Marta Robles, según la autora, debo ser parte afín o contraria a lo que suponga ser Marta Robles o a sus propios intereses o proposiciones. De modo que, aunque no haya percibido mi femineidad a medida que avanzaba con su palabra, habré sido mujer. Aunque no haya percibido mi femineidad cada vez que he leído a una escritora, o la haya encontrado entre las páginas de los libros, de las pantallas, de los periódicos o de las revistas, habré sido mujer.
Por lo tanto, si soy lo que leo, por cuanto a veces leo lo que escriben las mujeres, soy mujer. Y cuando leo materiales literarios, periodísticos, académicos, recreativos o examino correspondencia y no hay mujeres, ¿dejo de ser mujer? ¿Se pierde la impronta en cuanto la alternancia de lecturas bascula hacia un lugar o hacia otro, entre unas identidades y las más alejadas? No sé bien cómo funciona esto.
Robles no descarta la multiplicidad de los detalles, de los contenidos, de la repercusión que se produce tras asumir una pieza por sus formas o por la radical oposición que suscite. Dice, simplemente, que somos lo que leemos. Y si somos malos, digo, leeremos mal. O leeremos lo que no nos conviene. Y cabe, por tanto, preguntarse qué lecturas nos empujan al bien, ¿no?
Como quiera que estoy leyendo lo que pongo al servicio de la comunicación en este billete, habré de reconocerme. Seré más yo. Un poco de narcisismo, lo cual podría perjudicarme. Aunque diga que puedo dejarlo cuando quiera. Y que un día es un día. Esas excusas.
Porque lo único admisible para mí es apartarme todo lo posible de cualquier etiqueta. Sé que esta pretensión es, en sí misma, una manera de participar en el ordenamiento de las cosas. Además, como no existirá otra manera de escapar —salvo el anonimato absoluto o la muerte—, que me coloquen en el cajón, en la montonera de los “no se sabe bien si son o no son”.
Leo lo que me parece oportuno y, si me aprovecha de algún modo, luego no voy a considerar el rastro que ese algo ha dejado en mí— como quien levanta la bandera— ni enfatizaré las huellas para que se sepa que he pasado por esa casa. Como buen criminal —por habilidoso— prefiero operar sin ofrecer pistas.
O sea que no sé si soy lo que leo, o soy lo que no leo, o soy a pesar de leer menos de lo que debiera leer. Incluso si no me gustara la lectura, cabría la posibilidad de advertir patrones en mi conducta y en mis actos que condujeran a sospechar que me inclino por esto o por aquello. Y eso no tendría más valor que otras formas de conducirse.
Al fin y al cabo, Robles dice lo que antes que ella otros tantos dijeron. Y anima a leer, como otros podrían animar a la práctica de la pesca deportiva o la danza contemporánea. Y no está mal que lo haga. Me parece que está en su derecho.
¿Que a mí me place restarle importancia? Pues sí. Es verdad. Si hay que tener determinada biblioteca para ser en este mundo, se deducen dos cosas. Una: a juzgar por los actos de muchos —visto que a los más déspotas les han interesado el arte y los libros también—, participan en un concierto de la literatura errónea, por otra parte cultivada por quienes podamos parecer mejores individuos. Y dos: hay suficiente material en las plumas de bastantes artistas como para procurar el contagio de lo inadecuado a esos potenciales tiranos, a esas mentes ineficaces, de las que da cuenta el día a día.
Me destoso.
https://www.larazon.es/opinion/somos-que-leemos_2025082368a8ef82db588163100d408b.html
La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona GEMINI




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