CORRECAMINOS


Buenas noches nocturnas… He visto a esa mujer por la calle. La conozco. Pasé junto a ella, o ella junto a mí. Puede decirse que coincidimos brevemente. Dije su nombre, porque lo sé. No debió escucharme. O lo dije mediante un tono de voz que escapaba a las habilidades sonoras comunes. O iba pensando en sus cosas y me eludió, como estaría haciendo con el resto del mundo. El caso es que me giré y no quedaba rastro de ella. Puede que fuera, tan solo, una visión mía. Al fin, ¿cómo podemos estar seguros de que la realidad es lo memorablemente percibido? Las líneas entre lo que son ensoñaciones, deseos y verdadero acontecer son difusas.


Como fuere, debo decir que tuve una epifanía. Fue justo después de verificar su desaparición —rauda, veloz—, cuando comprendí quién era realmente esa persona que tengo por familiar, aunque no nos una parentesco alguno. En ese instante, supe algunas cosas que desconozco de su personalidad, como si hubiera conectado con una conciencia colectiva, depositaria de todos los saberes en el pasado, el presente y el futuro, tal y como sostienen algunos literatos, científicos y profesionales de la medicina. De otro modo, nada de lo anterior tendría sentido. O sí: qué sé yo.


Porque esta mujer de la que hablo, muy joven cuando empezó a destacar por la rapidez de sus actos y evoluciones, ha inspirado a seres humanos de todas las nacionalidades en disciplinas, desde luego, distintas. Por ejemplo, revalidó el título de campeona del mundo de manipuladores de barajas y fichas de casino durante diecisiete años. Hizo giras por todos los casinos del planeta, participando en torneos y en exhibiciones, dio conferencias, impulsó varios logros académicos y mantiene delegaciones de formación en los más renombrados establecimientos dedicados al juego en los cinco, seis o siete continentes, dependiendo de la agrupación que se establezca.


Como todo lo ha hecho siempre con diligencia y velocidad punta, ha tenido tiempo de sobra para hacer más. Cosa que le ha llevado a destacar en otras tareas. Por ejemplo, se dice que, no tardando mucho, superará a Wallace Wong, de Canadá, quien ostenta el récord de haber cortado ciento diecisiete rodajas de ajo en solo medio minuto. Además, en su casa —muy amigos de la comida rápida cuentan con ella siempre—, pues si el chef Paulius Staliorius, de Lituania, estableció el récord del mundo al ensamblar once hamburguesas completas en sesenta segundos, ella monta una docena en setenta y cinco.


Naturalmente, tiene marcas extraordinarias en muchos otros quehaceres humanos. Si no llega a capitanear las listas en todos los asuntos en los que interviene, es porque su virtud está en la generalidad. No en una destreza específica, sino en las dotes que demuestra para la resolución casi instantánea de problemas, que le permite concluir con satisfacción todo lo que se propone.


Lo notorio, por otra parte, es que en la virtud de la inmediatez que practica está su referencia más aciaga. Como todo lo que hace supone culminar las cosas en mucho menos tiempo del que se considera estándar, dispone de una agenda casi despejada que se empeña en sabotear adquiriendo compromisos que le parecen ofertas que son irrechazables. Se la ha visto entretenida en el empleo de objetos y figuras complejas para hacer malabarismo de alta velocidad, a cuenta de que representantes del Circo del Sol se han interesado por las condiciones artísticas acreditadas por ella en convenciones y congresos, durante los descansos de tales reuniones, en esa modalidad.


No obstante, tendrá que esperar para decir que sí, ya que ha de acudir a neurólogos, especialistas en medicina del deporte, cardiólogos, fisioterapeutas y psiquiatras, pues teme que esté pasando por un periodo de saturación pernicioso que podría dar al traste con una vida plena, cual ha sido la suya hasta nuestros días.


Y, en fin, cuando vuelva a encontrarme con ella, si acierto a realizar las señales oportunas para que me vea a distancia y aminore su velocidad de crucero, le preguntaré por todo esto y por más.

Me destoso.



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona Microsoft Designer.






Selección gráfica del día...

RIKI BLANCO en El País 16 de noviembre de 2025



CAÍN en La Razón 17 de noviembre de 2025



JM NIETO en ABC 17 de noviembre de 2025




Selección de contenidos...

Primera:

Le Quatuor Bilitis interpreta Violentango de Piazzola con Théo Ould (acordeón) y Santiago Quagliariello (contrabajo). Extrait du concert grabado el 20 de septiembre en el Théâtre de l'Alliance Française y presente por Clément Rochefort.

En el Canal Conciertos de France Musique

https://www.youtube.com/watch?v=CTkrutFnD0A



Segunda:

Los Nodoyunas - La mejor canción del mundo

En el Canal Sesión de Micros Abiertos

https://www.youtube.com/watch?v=6KnyCoOS0A0



Tercera:

Solfeggietto (C. Ph. E. Bach) - Luca Sestak Trio

En el Canal Luca Sestak

https://www.youtube.com/watch?v=JiETLLsXzFI&list=RDJiETLLsXzFI&start_radio=1















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