HISTORIA DE LA RESURRECCIÓN DEL PAPAGAYO


Buenas noches nocturnas… Hubiera dicho que era un loro. Ahora sé, tras examinar unas fotografías y distintas informaciones, que, si loro, en realidad era un guacamayo.  


Acerca de esta ave, en el *Diccionario histórico de la lengua española* se puede leer: “Ave de la familia de las psitácidas con el plumaje de colores llamativos, la cola larga, la cara sin plumas, el pico robusto y curvo y las patas terminadas en fuertes garras”. Esto describe lo que vi. Pero no es lo único que aparece en ese dominio: “Etim. Voz tomada probablemente del taíno *huacamayo*. En el DECH (*Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico*) se indica que la voz procede ‘del arauaco de las Pequeñas Antillas’. Por su parte, Calvo Pérez advierte que ‘la etimología de guacamayo es controvertida, pues precisa de un atractor sobre la voz antillana <<wakamayo>>. Pero no debería descuidarse una investigación sobre la procedencia guaraní de esta palabra, según algunos (por ejemplo, Cayetano Coll y Toste, 1972). Por el momento aceptamos las tesis vigentes, aunque queden algunas dudas de si *papagayo* (en su lugar) es una voz de cruce, pues este era el nombre de un animal ya conocido en España siglos antes del descubrimiento de América, o bien si tiene que ver con un compuesto quechua aducido’” (*Diccionario etimológico de palabras del Perú*, 2014).  


Por lo tanto, acerté y estuve impreciso hasta fallar. Digo que la equivocación vino de mi escaso conocimiento acerca de las aves y atribuí, ahora sé que con fortuna, un nombre genérico a lo que, ciertamente, merecía ser tratado por su nombre propio.  


Y, a todo esto, porque de camino a casa, de vuelta, advertí, en sentido contrario, el paso de un hombre adulto joven que portaba, sobre una de sus manos— las garras del exótico espécimen a la vista— a un ejemplar de estas criaturas. No sé si el ave iba sujeta; la sorpresa y el dinamismo del momento apenas me dejaron percibir lo que ahora relato.  


Ya lo he anotado antes: más que sorpresa, fue un desconcierto cuyos efectos sobrepasaron la calidad de la fuente que me estimulara. Al fin, algunos sacan a pasear tortugas, roedores, felinos… Es curioso cómo, según las circunstancias y las mayorías o minorías que prevalezcan, se valora la vida salvaje. Es curioso porque limitar la vida de la fauna parece un deporte humano. Se habla de la caza, de la Fiesta, de las explotaciones de ganado, pero, eso sí: a salvo las capturas y el cautiverio de los animalillos.  


Ya me gustaría ver que alguien adopte a un mosquito. Eso sí que sería una sorpresa.  


Como lo fue la conexión del momento, al continuar mi camino. Una mujer simplemente joven hablaba por teléfono y expresó: “Perdona que te diga, pero estoy flasheada”. Tal vez es lo que debiera haber expresado yo, a la hora de narrar todo esto que estoy contando, si me hubiera dejado llevar por las emociones de la sustitución: el vacío de lo cotidiano sin novedad se llena de actualizaciones inesperadas, de pronto, y es fácil creer que sucede lo que es mucho decir que suceda, de tal forma, que superan a los atributos de la razón y se imponen.  


Además, hubiera de haber sido argentino o estar en frecuente contacto con personas que, por naturaleza o por aproximación, conocen el habla de los habitantes del país sudamericano, sitio, al parecer, en el que se conversa mucho utilizando este neologismo.  


Ahora, como he mencionado América, al lado de la Argentina está Uruguay y allí nació el conocido escritor Eduardo Galeano. A él pertenece la narración *Historia de la resurrección del papagayo*. Y, si no es, exactamente, el ave al que aludí, la escritura del autor nacido en Montevideo, propone un cuento breve y simpático, según me parece, que casa con la experiencia.  


Como no lo conocía, lo incorporo a mi colección y, si alguno de ustedes desea conocer el texto, después de los comentarios que han precedido a su noticia, dejo un acceso para consultar la pieza, que facilitan en el blog *En frasco pequeño*.  


Por lo demás, la vida sigue, como aquel guacamayo que, sin saberlo, me obligó a nombrarlo con justicia.


Me destoso.

 


https://enfrascopequeno.blogspot.com/2020/12/historia-de-la-resurreccion-del.html



https://www.zoomalia.es/blog/article/todo-sobre-guacamayo.html



https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-animal/guacamayo_25825



https://www.rae.es/dhle/guacamayo



https://www.zoomadrid.com/blog/tipos-guacamayos



https://www.serargentino.com/gente/como-hablamos/que-significa-flashero



https://es.wiktionary.org/wiki/flashear#:~:text=Verbo%20intransitivo,-3&text=Sorprenderse%20en%20grado%20sumo%20de%20alguna%20cosa.&text=Ejemplo:%20Cuando%20encontr%C3%A9%20el%20cofre%20con%20oro%20qued%C3%A9%20flasheado.



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona ChatGPT





Selección gráfica del día...

ESTEBAN en La Razón 9 de diciembre de 2025



MANEL FONTDEVILA en eldiario.es 9 de diciembre de 2025




Selección de contenidos...

Primera:

Ilegales - Voy al Bar

En el Canal ilegalesrockVEVO

https://www.youtube.com/watch?v=Athu5oY_ycU




Segunda:

Space Oddity // The Danish National Symphony Orchestra & Sinne Eeg (LIVE)

En el Canal DR Koncerthuset

https://www.youtube.com/watch?v=UA2a6-IdmXg&list=RDUA2a6-IdmXg&start_radio=1



Tercera:

Feel Like Makin' Love / Roberta Flack covered by Matsuzawa Zion trio

En el Canal 松澤在音

https://www.youtube.com/watch?v=CIun-XId4KY











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