TRES OPORTUNIDADES PARA LA VULGARIDAD

Buenas noches nocturnas… En La oveja negra y demás fábulas, libro del escritor nacido en Honduras y nacionalizado guatemalteco Augusto Monterroso, fallecido en 2003, puede leerse esta breve narración:

“Cerca del Bosque de Chapultepec vivió hace tiempo un hombre que se enriqueció y se hizo famoso criando cuervos para los mejores parques zoológicos del país y del mundo y los cuales resultaron tan excelentes que, a la vuelta de algunas generaciones y a fuerza de buena voluntad y perseverancia, ya no intentaban sacar los ojos a su criador, sino que, por el contrario, se especializaron en sacárselos a los mirones que sin falta y dando muestras del peor gusto repetían delante de ellos la vulgaridad de que no había que criar cuervos porque le sacaban a uno los ojos”.

El título de esta pieza es Los cuervos bien criados. La traigo a colación por una vulgaridad concreta: la de señalar como vulgar aquello que se repite sin reflexión, la de convertir el juicio heredado en muletilla automática.

De esta otra forma de vulgaridad recibo noticia a través de un artículo publicado en El Mundo, firmado por Emilia Landaluce, en el que se alude a William Hanson, experto británico en habilidades sociales, modales y protocolo, autor, divulgador y orador muy considerado en determinados ámbitos cuando se trata de evaluar el comportamiento social contemporáneo. Hanson da a conocer, de año en año, aquello que, según su criterio, debe considerarse escaso de refinamiento o directamente vulgar, no tanto como orientación contextual, sino como inventario último que aspira a fijar rangos estables del gusto.

Hasta aquí, la vulgaridad entendida como defecto según el uso común. Otra cosa es preguntarse por su origen, su función y su sentido en una sociedad democrática, cuestión que el diccionario no puede responder y que sí aborda la filosofía.

Si atendemos a la definición lexicográfica —“Cualidad de vulgar. Especie, dicho o hecho vulgar que carece de novedad e importancia, o de verdad y fundamento”—, la vulgaridad aparece asociada a la falta: de gusto, de educación, de elevación. Esa definición es correcta en su plano, pero no agota el fenómeno. Para introducir una salvedad necesaria conviene remitirse a un filósofo contemporáneo: Javier Gomá Lanzón. Sin detenerme en su trayectoria, baste aquí atender a su tesis sobre la vulgaridad.

Gomá sostiene que la vulgaridad tiene un origen histórico, no moral. Es un fenómeno cultural propio de la modernidad democrática, que surge de la combinación de la igualdad, la libertad y la desaparición de jerarquías cerradas en lo relativo a los modos de vida y las costumbres. No se trata de una desviación fortuita, sino de la forma cultural dominante de una sociedad en la que todos pueden expresarse. La vulgaridad es anterior a la educación, no su negación: aparece cuando la libertad se adelanta al aprendizaje. No es “mala educación” en el sentido clásico, sino espontaneidad no educada todavía.

Por ello, según Gomá, la vulgaridad constituye un efecto colateral del progreso democrático: expresa inclusión y voluntad emancipadora, y resulta moralmente preferible a culturas elitistas y excluyentes. Es lo que necesariamente aparece cuando una sociedad se vuelve igualitaria y libre. Ahora bien, esta vulgaridad no es un ideal ni un punto de llegada, sino un punto de partida: algo que debe ser educado y transformado, no reprimido ni despreciado.

Con todo ello me demuestro a mí mismo —y lo comparto con quien lea— que conviene acudir a distintos lugares para formular preguntas, sobre todo si esos lugares merecen confianza mientras no se demuestre lo contrario. Es, quizá, la única manera de encontrar respuestas. Y las obtenidas hoy me llevan a pensar que los asuntos de la vida se parecen más a una tela arrugada que a una prenda recién planchada: entre los pliegues, entre las irregularidades de la alpaca o del modesto lino, aparecen los matices, las huellas del uso, la narración, incluso una posibilidad complementaria de futuro.

Conviene, así pues, que cese aquí este comunicado, no por temor a la vulgaridad —a la que me someto, puesto que no seré quien pueda dar lecciones— sino por respeto a la medida y a la idea de mejorar que también se aprende.

Me destoso.


https://ciudadseva.com/texto/los-cuervos-bien-criados-monterroso/



https://www.elmundo.es/opinion/columnistas/2025/12/14/693c1687fc6c83a40a8b4592.html



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona FREEPIK





Selección gráfica del día...

Sciammarella retrata a Héctor Alterio den El País 15 de diciembre de 2025



JL MARTÍN en X 14 de diciembre de 2025



MARIA PICASSÓ i PIQUER en X Steve Buscemi 13 de diciembre 2025




Selección de contenidos...

Primera:

Quién fuera - Silvio Rodríguez

En el Canal Silvio Rodríguez

https://www.youtube.com/watch?v=VPxtfJMxxD4&list=RDVPxtfJMxxD4&start_radio=1



Segunda:

Devon Allman - White Horse

En el Canal Create Records

https://www.youtube.com/watch?v=KOvzF-xjp-c&list=RDKOvzF-xjp-c&start_radio=1



Tercera:

Dardanella

En el Canal EMMET COHEN

https://www.youtube.com/watch?v=EZxPLhWzodg&start_radio=1















Comments

Popular posts from this blog