ARCHIPIÉLAGO 2
Buenas noches nocturnas…
Primera isla.
Nota para mí: puesto que se especula con el fondo de los océanos como uno de los lugares donde podrían estar estacionados ingenios procedentes de no se sabe dónde —capaces de velocidades propias de la fantasía especulativa—, y dado que tres cuartas partes de nuestro planeta son agua y constituyen un escondite eficaz, escribir un cuento; quién sabe si una novela.
El protagonista, buscado por delincuentes, policías y agentes de diversas agencias de espionaje, viaja a Turquía. Allí, del mismo modo que se realizan implantes capilares, se está desarrollando una cirugía pionera destinada a dotar a las personas de respiración branquial. Como Kevin Costner en Waterworld, la película. De este modo, incluso sin necesidad de sistemas de inmersión —que, en cualquier caso, utilizaría cuando fuera preciso—, podría sumergirse sin peligro.
Segunda isla.
Si las estimaciones que he conocido sitúan la edad de 30 años como el punto de plenitud en lo que respecta a la elasticidad humana —cuando se dispone del cien por cien del vigor adecuado— y se calcula una pérdida del 8 % por década, a los 70 años dispondré de poco, muy poco más del 70 % de la elasticidad que me correspondió. Tampoco me parece una tragedia que deba suscitar alarma.
Claro que cada caso es singular, aunque parezca una perogrullada, y pueden registrarse variaciones que den lugar a tendencias al alza o a la baja. Supongo que ejercitarse obra a favor y que algunas de esas prácticas constituyen una forma de medir el estado del organismo para que recobre su forma una vez ha sido sometido a fuerzas que lo deforman.
En la prensa anglosajona llaman la atención sobre todo esto y proponen una manera de permanecer de pie, sostenido sobre una sola pierna, a imagen y semejanza de los flamencos. La elasticidad y el equilibrio son importantes, cabe deducir. A pesar de todo, concuerdo conmigo mismo e informo de que el Circo del Sol no me reclamará para engrosar sus filas y que, salvo indicación médica en sentido contrario, lo sensato es comportarme como el simio que soy: voy a por un plátano.
Tercera isla.
Desde Italia llegaron noticias poco favorables para la población infantil de este territorio europeo en el año 2025. Parece ser que uno de cada cinco niños, en Roma, pesaba más de lo que debería. ¿Significa esto que, en el futuro, los adultos que fueron niños gorditos perpetuarán su configuración física y presentarán un aspecto predominantemente redondeado? No puedo saberlo. Aunque resulta curioso.
Supongo que las noticias históricas que tengo de la antigua Roma, de sus costumbres y de su cultura, me han llevado a imaginar hombres fuertes y mujeres de presencia corporal entre atractiva y sobresaliente; medidas que, conforme a mi gusto —sin que desdeñe a nadie por su aspecto—, no se aproximan al dominio de la moda y las pasarelas. Será un ideal. Una ficción. En cualquier caso, ser delgado de niño no garantiza lo mismo con el paso del tiempo: he aquí un ejemplo, o sea: en mí.
Cuarta isla.
Es momento de felicitarnos: alguna vez habremos de tomarnos un respiro, a pesar de todo lo que nos acecha. Por suerte, la magnetosfera y la ionosfera de la Tierra protegen la vida en la superficie de nuestro planeta y continúan haciéndolo con plena eficacia. En ese sentido, la naturaleza funciona. De no ser así, la tormenta solar que acaba de detectarse —nivel cuatro en una escala de cinco— nos habría abrasado irremisiblemente.
¿Cuánto durará este escudo? No puedo saberlo. Como tampoco podemos ignorar que determinados cambios, con o sin intervención humana, pueden poner en riesgo esta seguridad… seguridad, esa palabra. Seguridad que se traiciona cuando, con motivo de una tragedia y ante la necesidad de medios de transporte —lo digo por la demanda de automóviles de alquiler y de vuelos tras el accidente ferroviario de antes de ayer—, las empresas suben los precios. ELLA me alertó de ello con toda claridad.
Hay noticias de compañías que se resisten a participar en este otro atentado; pero, si los legisladores no actúan con sensatez en esta materia, nada bueno puede esperarse de la humanidad cuando actúa contra la humanidad. A pesar de los ejemplos —que también existen— de lo contrario a lo que aquí señalo.
Me destoso.
https://www.bbc.com/mundo/articles/c62nw4v5pxgo
https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/19/ciencia/tormenta-radiacion-solar-auroras-trax
La imagen se obtuvo mediante los servicios que ofrece CRAIYON







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