AROMA AFIRMATIVO


Para situarnos en el mismo punto de partida, en una revista web dedicada a la belleza en el sentido comercial del término, aparece la siguiente descripción:


“La fragancia tiene un olor atemporal y cálido, que no renuncia a la frescura y a la exquisitez... es de la familia olfativa “Chipre”, creada por ‘la nariz’ “Christine Nagel”. Entre sus notas de salida están el casis (grosellero negro), mientras que su corazón está compuesto por fresia y rosa de mayo. En sus notas de fondo destacan la vainilla, el pachulí, ambroxán y las notas amaderadas.”


Huelga hacer otra referencia, puesto que, aparte y al final de este comunicado, se ofrecen las indicaciones oportunas. Queda claro, no obstante, que estoy aludiendo a la promoción de un perfume.


Durante las emisiones de los anuncios confeccionados a los efectos de sugerir las bondades del producto y los poderes que confiere, se insiste en la idea de designar la palabra **“sí”** como la más poderosa de cuantas pudieran existir. En la misma publicación se indica que “Sí” es una especie de homenaje al espíritu femenino moderno».


Desde mi punto de vista, esto no es otra cosa que establecer un espejo en el que las consumidoras puedan verse reflejadas al gusto de quienes se tienen en alta estima, y que consideran que, ungidas por esos “óleos”, pueden con todo y transmiten ese mismo predominio. Si quienes lo usan logran autoconvencerse de ello o, simplemente, mediante esa o alguna otra estratagema, persuaden a quien sea de lo mismo, el éxito está asegurado.


Mas, y ya entrando en la cuestión que motiva la exposición anterior, ¿es “sí”, la palabra más poderosa? Desde luego, es un asunto discutibilísimo. Todo “sí” está en deuda con su antónimo— no— y viceversa. Los opuestos se necesitan.


Pueden empatar, y tan apreciable y sano es decir “sí”, como cuando se acepta a otra persona en matrimonio, como cabe negar en el momento oportuno, si el amor ha salido por la ventana.


Es muy inconveniente, por arrimarse a la actualidad, decir “sí” a Trump, decir “sí” a Maduro, o decir “sí” a personas de corte casi delincuencial, por más respaldo que puedan tener en determinados foros de poder o en las estructuras del poder mismo. Como es desnortado abundar en el “no” a los derechos humanos o a la paz.


Los ejemplos son deliberadamente extremos: su función es hacer visible el problema sin rodeos. Lo importante es advertir que “sí” no solo no tiene por qué ser la palabra más poderosa, sino que, de hecho, algunos especialistas en esto de vender tienen entre ceja y ceja otros términos.


Por ejemplo, el célebre publicitario **David Ogilvy** —cocinero, diplomático y granjero que, en 1948, fundó la Agencia Hewitt, Ogilvy, Benson & Mather con oficinas en Nueva York (que, al cabo, se convirtió en Ogilvy & Mather Worldwide), mediante el apoyo financiero de la agencia de Londres, Mather & Crowther— consideró que “gratis” era la palabra más importante de su sector profesional.


Gratis es una voz que, inmediatamente, hace de los seres humanos acostumbrados a costes gravosos la versión simpática de esos animales que, ante la presunción de un estímulo, disponen sus orejas de la manera más adecuada para escuchar, confirmando la percepción. Gratis y no sí. Gratis, o, conforme al rango sugerido por otros, “tú”, “porque”, “ahora”, “ya” o “nuevo”. Eso es poder. Importancia, aunque hayan de incluirse las cuestiones económicas y comerciales, es una cuestión que afecta a pormenores más amplios. Cada persona puede que tengamos las nuestras. Las del mago o las del poeta: 


“Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras…” 


Estas, de Pablo Neruda. Las que se escuchan, las que, seguramente, huelen: unas bien y otras mal. Sin paliativos, no seamos gente blandita. Palabras para todos los gustos, para todos los usos y para todos los engaños. No hay palabra inocente.


Me destoso.



https://beauty.expob2b.es/es/n-/2457/armani-le-da-el-si-a-cate-blanchett-su-nueva-musa



https://piensaendigital.es/david-ogilvy-palabra-poderosa-vender/



https://www.revistaaltazor.cl/pablo-neruda-las-palabras/



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona ChatGPT





Selección gráfica del día...

FLAVITA BANANA en El País 6 de enero de 20'26



PADYLLA en la cuenta de X de @SieteSofi 5 de enero de 2026



PEDRO PARRILLA en Instagram 5 de enero de 2026




Selección de contenidos...

Primera: 

Vida salvaje de 2025

Elizabeth Landau en National Geographic

https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-animal/mejores-fotos-vida-salvaje-2025_27127



Segunda:

Les Luthiers · El asesino misterioso

En el Canal Les Luthiers

https://www.youtube.com/watch?v=_zf0k0pbOSo



Tercera:

Lichis - Horas de vuelo

En el Canal Warner Music Spain

https://www.youtube.com/watch?v=Hc4CrVM_0t8&list=RDEMU-sa8sG93zo-I-DUGpai8A&start_radio=1&rv=1kNV2anGKiU















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