HASTA LA PRÓXIMA, KOBE


Buenas noches nocturnas… Leo en *Zenda*: «Sara Torres ha escrito un poemario que en realidad es la historia de amor a un perro en concreto y a todos los perros en general». Palabras fechadas en enero de 2024: hace dos años. Pero, para mi propósito, como si estuvieran escritas ayer. Como si estuvieran escritas estas otras, de uno de los versos…


  

Y si un día no estoy para cuidar  

seguirás bien  

no importa te he enseñado  

un solo truco:  


ni dar la pata ni sentarte  


poder amar a otras  

que no son yo  


  

He aquí a alguien que ama a los perros, no a las mascotas: a los perros, con su nombre perfectamente como es y no otro, *perro*. A un perro y, por extensión, a todos los demás. Una evidencia que me lleva a pensar en el amor que siente por sus semejantes, bípedos, primates, primos del chimpancé, usted y yo, *sapiens*. Intuyo que estoy manifestando algo acertado.


Cuando alguien estima la superioridad de los canes, cuando asevera que son mejores —al menos— que algunas personas, y no se refiere así a nadie en concreto, como si estuviera dispuesto a generalizar mientras expresa una preferencia concluida con todo el desdén posible hacia quienes, de esas dos partes, caminan sobre sus piernas, no sabe lo que dice. O sí que lo sabe, lo que es peor.


No concibo que nadie pueda amar a un perro si no ha comprendido antes lo que es el amor. De hecho, los perros no saben lo que es eso. *Amor* es una palabra, algo a lo que nos referimos desde nuestra humanidad imperfecta. Un concepto que nos debemos y que raramente es materia de coincidencia, por más que nos hartemos de sobreentendidos. La autora a la que aludí dice también:


  

Tú confías en mí  

animal pequeño  

eso no es obediencia  


la búsqueda de reconocimiento  

te mueve  

y no el miedo al castigo.  


  

Ilustra lo que el animal puede que experimente. Desde mi punto de vista, mucho más aproximado. Pero no se sabe. Todavía se espera a los perros en las justas poéticas, en entrevistas y conferencias. ChatGPT no nos proporciona aún una interfaz para dialogar con nuestros amigos cuadrúpedos. Eso, la fuerza de la costumbre, el acomodo, el sentido de la lealtad y la vida. Todo eso podemos esperar de un perro mientras la tecnología no nos permita mayores avances.


Sin embargo, el amor y sus proyecciones son cosa humana. Algo que no resta valor, que no interfiere en lo precioso de las relaciones. Lo digo como quien contempla y examina, como custodio ocasional de algún perro, por cierto, extraordinario en sus formas y respuestas. Estuve cerca de dos anteriormente y nunca como «propietario». O, si quieren, como «compañero». Y nunca he tenido la necesidad de disponer de uno en mi entorno.


Soy respetuoso con quienes los incluyen en su progreso vital, salvo que se desentienda de sus cuidados o los tenga enfermos y dolidos y, por esta causa, hayamos de padecer los demás insatisfactorios lances, desafortunados momentos de irritación. Me digo —y no sin razón— que tener un perro en casa, en una ciudad, es una responsabilidad continua. Mayor que si la convivencia se produce entre seres autónomos.


Y puede que esto no sea sino una excusa. No porque sea incierto, sino porque resulta insuficiente. La verdad es que no los tengo de manera regular en mi vida y tampoco deseo tenerlos. Probablemente no haga falta más. Rechazo esa variante y no tengo inconveniente en quedarme a solas con esta pretensión.


Además, Kobe estuvo algo más de un día en casa; no es la primera vez ni será, seguramente, la última, y no me ha ido mal. Como visitante, se le recibe, se le agasaja y se le conceden caprichos si hace falta. Pero la vida de todos los días incluye lo que, en sus justos términos, es cotidianidad predeterminada de seres y de azares.


Dicho está.


Me destoso. 


https://www.zendalibros.com/5-poemas-de-deseo-de-perro-de-sara-torres/



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona GEMINI.





Selección gráfica del día...

Sciammarella retrata a Julio Romero de Torres en El País 21 de enero de 2026



Katsuhiro Otomo en la cuenta de X de @lavidaenvinetas 21 de enero de 2026



TUTE en X 20 de enero de 2026




Selección de contenidos...

Primera:

Ramsey Lewis Trio - Summer Breeze (1973)

En el Canal Musikladen

https://www.youtube.com/watch?v=u6j6Zk945ZY&list=RDu6j6Zk945ZY&start_radio=1



Segunda:

Niño Josele – Waltz for Debby | Homenaje a Bill Evans

En el Canal Niño Josele

https://www.youtube.com/watch?v=tiDf4MetECg&list=RDtiDf4MetECg&start_radio=1



Tercera:

Alameda - Aires de la Alameda (300 Millones (Actuación TVE))

En el Canal AlamedaVEVO

https://www.youtube.com/watch?v=_w7ZBg-Bkv8





















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