ONI
Buenas noches nocturnas… Si se busca adecuadamente el nombre, en la web de la Real Academia de la Historia aparece esto que escribo a continuación:
San Juan Arranz, Máximo. Máximo. Mambrilla de Castrejón (Burgos), 1933 – Madrid, 28.XII.2014. Humorista gráfico, dibujante y guionista.
A continuación aparece un párrafo que pormenoriza un resumen de datos biográficos, con abundancia de fechas y nombres propios. Yo lo recuerdo de sus años en *El País*, mucho antes de que llegaran los dibujantes que actualmente figuran en la plantilla del diario. En casa hay un libro que se llama *Este País*, del que es autor Máximo San Juan. Y, en la contraportada del libro, un histórico periodista y escritor, Carlos Luis Álvarez, “Cándido”, puso de su parte, en resumen, que la obra literaria, ilustrada por las viñetas del autor, se comporta como una radiografía implacable del país por aquel tiempo: el volumen fue publicado en el año 1971.
En él se examinan los espacios, rutinas, mentalidades e incoherencias con una mirada incisiva. Presenta una estructura rítmica, no como una colección de ocurrencias, sino como una reconstrucción crítica de la sociedad española, algo que —según Álvarez— habría interesado a Larra si siguiera vivo. En cualquier caso, en la página 126, con el título “Objeto no identificado”, aparece, en primer lugar, el texto que anoto acto seguido:
«En la madrugada de hoy ha sido descubierto, en un lugar secreto de las afueras de Madrid, un objeto no identificado (“oni”). Apareció súbitamente ante los ojos de un pastor de cabras, que se hallaba a la sazón en el lugar acompañado de su rebaño, el cual pastor se apresuró a dar cuenta del hecho a la autoridad competente. Puestos al habla con la autoridad competente, esta se ha negado a hacer comentario alguno hasta no recibir instrucciones concretas de la superioridad. En la superioridad nos ha sido facilitado el documento gráfico que acompaña esta información, y únicamente se nos ha dicho que el “oni” no es probable que sea un “OVNI”, dado que le falta la uve. A fin de que el lector pueda hacerse una composición de lugar y dado que la noticia del suceso se ha propagado ampliamente en la mañana de hoy, hemos interrogado sobre el particular a diversas personalidades de la vida política y cultural de la capital de España; he aquí sus respuestas…»
Ahora, tras la exposición de todo lo que se acaba de leer, mediante el concurso de los expertos, cabe proporcionar valoraciones actualizadas. En el libro al que me he remitido, los intervinientes eran, supuestamente, un procurador por el tercio familiar; un diputado de la oposición; un ex miembro de la oposición; un ministro; un teniente de alcalde; un crítico municipal; un ultra; un redactor de sucesos y un científico. Ahora las réplicas, ante una noticia como la del inicio, acerca del “oni”, son estas que siguen:
De parte de un diputado afín a los asuntos de familia:
«Mire usted, mientras el objeto ese no interfiera con la conciliación ni con el normal desarrollo de la vida doméstica, no veo motivo de alarma. Ahora bien, si resulta que emite ruidos, luces o cualquier cosa que pueda alterar el sueño de los menores, entonces ha de exigirse un precepto nuevo por la vía de urgencia y una nueva ley de educación.»
De parte de un diputado de la actual oposición:
«Esto es otro ejemplo más de la opacidad del Gobierno. Un objeto, probablemente extranjero, aparece en mitad del campo y el Ministerio del Interior calla, se limita a encogerse de hombros. Transparencia cero otra vez. Y luego se sorprenden de que la ciudadanía desconfíe. España no se merece a Sánchez»
De parte de un ex miembro de la oposición:
«Atiendo ahora a otros negocios, pero, si el “oni” quiere quedarse, que se quede; si quiere irse, que se vaya. Lo único que pediría es que no se utilice políticamente la aparición de objetos incontrolados, sobre todo si favorecen a la libre empresa.»
De parte de un ministro:
«El Gobierno sigue el protocolo establecido para estos casos. No hay motivo para la inquietud. Se ha constituido un grupo de trabajo, se han activado los canales pertinentes y, en cuanto tengamos información contrastada, la comunicaremos con la debida responsabilidad, no como suele hacer la oposición allí donde gobierna.»
De parte de un teniente de alcalde:
«Desde el Ayuntamiento no tenemos constancia de que el objeto afecte al término municipal de Madrid, pero estamos atentos. Si finalmente se demuestra que está más cerca de lo que parece, estudiaremos su posible integración en la oferta turística. De hecho, la administración de Díaz Ayuso está de acuerdo en admitir lo cúbico, porque en la capital de España caben todos. Las personas, no; porque piden pan. Pero los objetos se comportan como buenos chicos.»
De parte de un crítico municipal:
«Lo que sorprende de verdad no es el objeto, sino la absoluta falta de criterio urbanístico en su aparición. Un “oni” erigido en mitad del campo, sin estudio de impacto, sin diálogo con el entorno… así no se construye una ciudad.»
De parte de un ultra:
«Eso es una provocación de la izquierda, del taimado Sánchez. Seguro que persiguen la desestabilización y tapar los muchos escándalos que afectan al Gobierno. A mí no me engañan. Un objeto sin uve no es español.»
De parte de un redactor de sucesos:
«El pastor asegura que el objeto apareció “como caído del cielo”, aunque no descarta que estuviera allí desde antes y él no lo hubiera visto por la niebla. La Guardia Civil ha acordonado la zona y se espera que en las próximas horas se produzcan novedades. Sea como sea, hay muchos misterios y muchas preguntas: si vino del cielo, ¿se tratará de un contenedor enviado por una empresa de mensajería alienígena?»
De parte de un científico:
«Desde un punto de vista estrictamente empírico, lo único que se puede afirmar es que el objeto permanece. Su composición, origen y propósito son todavía desconocidos, aunque puedo asegurar que no se parece a nada de lo catalogado en nuestras bases de datos. Ahora bien, que no tenga uve no implica que no pueda volar; la ciencia ha aprendido a desconfiar de las letras por ser excesivamente literales. No ha de extrañar a nadie que prefiramos calcular con números. En cuanto dispongamos de muestras —si es que el objeto consiente ser muestreado— podremos avanzar. Hasta entonces, cualquier hipótesis sería prematura, aunque tentadora.»
Con este despliegue, no demasiado distinto del que aparece originalmente en *Este País*, uno se da cuenta de que los expertos proponen una reedición de la historia. Acaso las cosas no cambien demasiado en el género humano, aunque la apuesta parta del absurdo.
Me destoso.
https://historia-hispanica.rah.es/biografias/40079-maximo-san-juan-arranz
La imagen es un dibujo de Máximo que aparece en el libro “Este País”.






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