PASTELES PARA LAGARTOS


Buenas noches nocturnas… Por asuntos relacionados con mis afinidades —sépase si todavía no, que tengo predilección por los cuentos— encontré dos artículos interesantes, distantes en apariencia, coincidentes en algo más que en su mera condición de lectura: ambos remiten, a su manera, a ese empeño contemporáneo de protagonizar sospechosos actos de ventaja, muchas veces refrendados por la voluntad popular . 


En uno de ellos, publicado en *Menorca (Es Diari)*, el periodista Enrique Lázaro demuestra que la tan cacareada necesidad de imponer el “relato”, cuando se lleva a territorios absurdos, puede degenerar en propuestas desestructuradas y carentes de sentido. Luego —o ahora mismo— podrán comprobarlo. 


El otro artículo me llevó a Sevilla. De regreso compruebo que he tenido suerte: nadie se ha incautado de mi butaca. Los okupas respetan los asientos ajenos, al menos hasta que no se compruebe que haya dejado de ser así. En fin. Hablo de una sección del *Diario de Sevilla* que se llama “El Palquillo”, donde “El fiscal” propone una reflexión acerca de las sorprendentes creaciones gastronómicas que no solo se observan en la capital andaluza, sino que se podrían contemplar en tiempos venideros, aunque esto último es una presunción que añado de mi propia factoría:


“¡Ha llegado la neo-torrija como el tapicero a su ciudad! No se sabe si es peor el sacrilegio perpetrado contra el dulce manjar de la cuaresma por antonomasia, o eso de las ‘torrijas de la yaya’ que se anuncian en un nuevo establecimiento muy pregonado por las redes sociales. Como denuncia el periodista Miguel Ángel Moreno con todo acierto, ¿cuándo se ha llamado ‘yaya’ a una abuela en Sevilla? Nunca. Una, dos y tres, que salga el buenista del ‘para gusto los colores’, o el que confunde la libertad de comercio con eso tan difícil de tener criterio. ¿Cuándo ha habido torrijas de lotus, baileys, frutos del bosque o chocolate blanco? La lista de sabores es más parecida a la de los turrones navideños que a una oferta de postres de cuaresma. ¡Parecen torrijas para Halloween! Es sabido qué ocurre con los turrones: se acaban los de almendra y se quedan en los estantes los de las ‘chucherías’ comerciales. Los gofres atorrijados son una cosa y las torrijas otras. Podrían ofrecer ya las torrijas para perros. Guau. Están tardando, como los buenistas. Menos mal que hoy tenemos vía crucis, que es cosa seria. ¡Perdona a tu pueblo, Señor!”


Todo muy loco, según parece. Pero dejemos a los trastornados en las calles o en sus casas y pasemos al mundo de los cuerdos, paradójicamente muchas veces tan desarreglado como ese otro que consideramos perdido, o más. Conviene atender a lo que subyace: la facilidad con que cualquier tradición puede convertirse en campo de pruebas para la novedad, siempre que haya un mercado dispuesto a celebrarla.


Porque la economía —al menos en lo que respecta al comercio— no descansa y, cuando encuentra un filón, convierte cualquier adoquín en mina de oro.


Los animales de compañía, seres que habitan las ciudades como cualquier otra criatura, aunque bien pueden y han podido valerse solos desde tiempos que se documentan históricamente, tal como se nos informa desde todo tipo de publicaciones, reciben cuidados propios de otros seres. Concretamente, a semejanza de nosotros, los *sapiens*. Sin que los animales lo hayan solicitado, además. Porque una cosa es la lógica manutención, los derechos a la salud y el amparo que merecen, pero servicios como los de peluquería, ropa —incluso moda— y otros menesteres no parecen encajar salvo en el capricho de los dueños… o, perdón: de los familiares de esta división de la fauna universal.


Así pues, de acuerdo a esas prácticas, ¿por qué no torrijas para perros, o para loros? Existen golosinas específicamente elaboradas para este reino urbano, y los alimentos que se proporcionan a los mejores amigos del hombre y la mujer— gatos, roedores, pájaros y otros habitantes del planeta Tierra, también— son distintos a los que habrían de procurarse conforme a los intereses y necesidades derivados de su propia naturaleza. 


Tener animales sin ser ganadero ha dado lugar a una particular industria de productos y servicios, y, mientras ese motor económico funcione, seguirán las novedades. Por sorpresivas y absurdas que puedan parecer.


Es lo que hay. Nos gusta creer que lo principal reside en las cosas elevadas y serias, cuando lo cierto es que, como especie, estamos más inclinados a la tontería. ¡Qué le vamos a hacer!


Me destoso.



https://www.menorca.info/opinion/firmas-del-dia/2026/02/23/2575427/relatos-inverosimiles-1.html



https://www.diariodesevilla.es/el-fiscal/cuento-neo-torrija_0_2005980631.html



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona FREEPIK





Selección gráfica del día...

BERBARDO VERGARA en ElDiario.es 27 de febrero de 2026



RICARDO en El Mundo 27 de febrero de 2026



TOMÁS SERRANO en El Español 26 de febrero de 2026




Selección de contenidos...

Primera:

HOMBRE PERFORMATIVO

En el Canal Pantomima Full

https://www.youtube.com/watch?v=OqxtWm20hoI



Segunda:

Kany García - Mi Plan de Vida (con Abel Pintos - Official Video)

En el Canal Kany Garcia

https://www.youtube.com/watch?v=xK07C60J7HI&list=RDxK07C60J7HI&start_radio=1



Tercera:

Master of My Lonely Time

En el Canal Riders Of The Canyon

https://www.youtube.com/watch?v=uLND0f9x6iw&t=41s


















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