HOGAR SIN GARANTÍAS MÁGICAS


Buenas noches nocturnas… Hablando de los procedimientos que sigo para originar oportunidades de escritura, como esta que estoy iniciando, menciono, en esta ocasión, la resonancia sonora.


Mientras me satisfago con la tarea de fregar la vajilla y los utensilios del almuerzo, tengo la televisión encendida y escucho. Como se trata de emisoras generalistas, cada cierto tiempo hay interrupciones para la publicidad. Lo cierto es que, como alguien advirtió hace mucho tiempo, los distintos programas suelen ser entremeses entre bloques y bloques publicitarios. En todo caso, de pronto, me quedo con un eslogan. Enseguida lo anoto porque los circuitos integrados de este organismo en el que habito tampoco son la monda. Y, ¿qué escribí? Pues esto:


«Donde hay magia, hay hogar».


Sugerente, corto, fácil de recordar, entrañable: todas, virtudes para vender el producto en cuestión. Naturalmente, ahora podría aludir a la marca o proporcionar datos acerca de las mercaderías que se promocionan con este y otros gestos de marketing. Pero no lo haré. Es fácil acceder a esta información si se quiere y, para lo que diré a continuación, tampoco es tan relevante. Aunque critique determinados aspectos de los anuncios comerciales, siempre muestro mi respeto a la creatividad y al talento para encontrar resquicios en la humanidad del prójimo, debilidades en el muro a través de los cuales adentrarse y consolidar la persuasión, por utilizar la más noble de las dos palabras que se me ocurren.


Entonces. En la definición de «magia» que aparece en el diccionario no se dice nada de lo cierto o de lo incierto: «Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginarios, resultados contrarios a las leyes naturales»; y «Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo». Digo que nadie ha documentado mediante pruebas irrefutables que la magia exista. La Real Academia, por tanto, tampoco aclara el asunto. Así pues, cabe pensar que la magia está reservada a los mundos de la imaginación, de la fantasía o, por ejemplo, de los cuentos tradicionales o cuentos maravillosos.


Ahora bien, en estas narraciones populares, la magia, ¿dónde reside, dónde se manifiesta, dónde aparece? Pues no suele ser la casa, el hogar, donde ocurre la magia. Los expertos más bien sostienen otra cosa. Parece ser que, donde hay hogar, la magia es intrusa o exiliada. Donde hay magia, el hogar está en peligro o requiere oportunidades para fundarse. Puede aludirse a algunas de las historias más conocidas:


Cenicienta: la magia (el hada, los animales, el árbol del deseo) no ocurre en su hogar, junto a su madrastra.


Hansel y Gretel: su hogar es la pobreza y el abandono (los padres los dejan en el bosque).


La Bella Durmiente: la magia maléfica ocurre en su propio hogar (el palacio) durante su bautizo.


Rapunzel: su hogar es la torre, que es una prisión. La magia (su cabello, el encuentro con el príncipe) ocurre en ese no lugar.


Pero hay excepciones:


En la tradición eslava (Baba Yagá), la cabaña sobre patas de gallina es un hogar mágico: cambia de lugar, habla y protege a quien sabe cómo pedirle ayuda.


En algunas versiones de La Bella y la Bestia, el castillo se convierte en un hogar mágico para Bella porque ella lo habita con amor, rompiendo la maldición.


En El zapatero y los duendes, la magia ocurre en el taller (que es su hogar laboral) por la noche, mientras duermen. Aquí sí, la magia está en casa.


Por lo tanto, puede que los anunciantes, los creativos, hayan pensado en esto: el hogar como emplazamiento del amor incondicional y la protección femenina. De hecho, examinando la página web de la marca en cuestión, en la colección de mensajes ilustrados que facilitan de entrada, predominan los personajes femeninos. Debe entenderse, por eso mismo, que, si hay mujeres, la casa es hogar y existe la magia: la magia femenina. Y, si la mujer se ausenta o padece trastornos de la clase que sean, el hogar se habrá derrumbado o estará en peligro, a pesar de que las personas que residen en ese sitio vivan bajo techo. Si esto ocurre, la magia no es posible —insisto— y la necesidad de los materiales que se comercializan deja de obrar sus efectos o, simplemente, no se emplea.


Por último, en el mundo de la ficción, también, cuando llegan las crisis, más allá de dilapidar las fortunas en alcohol servido por profesionales, ropa, viajes, manjares y fiestas —cosas que se consiguen casi en su totalidad fuera de la casa, del hogar—, la magia desaparece: si la carencia se impone, desaparece. Y, como las personas somos propensas a la mala suerte, la magia nunca está garantizada.


Me destoso.



https://dle.rae.es/magia



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona GEMINI.





Selección gráfica del día...

ALARCÓN en EL HERALDO DE MÉXICO 22 de marzo de 2026



IDÍGORAS y PACHI en El Mundo 28 de marzo de 2026



EL ROTO en El País 30 de marzo 2026




Selección de contenidos...

Primera: 

Suddenly I See - KT Tunstall ('70s Simon & Garfunkel Style Cover) ft. Ashley Campbell & Peedy Chavis

En el Canal PostmodernJukebox

https://youtu.be/8kjxal7S87o?is=JE2ork4UlEiHxEzA



Segunda:

John Hiatt with The Jerry Douglas Band - Long Black Electric Cadillac

En el Canal New West Records

https://www.youtube.com/watch?v=0s48vihzk_E



Tercera:

Manolo Tena versiona la canción 'Mañana' - A mi manera

En el Canal laSexta

https://youtu.be/5U3TlafeYJg?is=9yVETCBQrBIqdEIe















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