TREINTA Y NUEVE AÑOS DESPUÉS
Buenas noches nocturnas… Estaba examinando un calendario de 1987 porque había recibido una información según la cual, sustituyendo la cifra del año por la del actual, 2026, bastaba con comprobar que, desde el día 1 de enero al 31 de diciembre, todo encajaba. Y, en efecto, así parecía.
Inmediatamente consulté las fuentes oportunas para saber qué ocurrió en esta misma jornada treinta y nueve años atrás. Por ejemplo, así lo comunicó el diario El País, en la portada que se pudo ver en los quioscos:
«UGT acusa al Gobierno socialista de satisfacer solo a la derecha»
«Suárez podrá encabezar la lista de su partido al Parlamento Europeo»
«Huelga general en Asturias»
«En el trigésimo aniversario de la CE: La conquista de Europa»
«Querella contra Lola Flores por presunto delito fiscal»
«Falleció Vicente Calderón, presidente del Atlético»
«Yugoslavia da marcha atrás en la congelación salarial»
«Exteriores protesta a Mali por la expulsión de cuatro periodistas»
«Multa británica de un millón de pesetas a Ruiz-Mateos por»
«Fuerte caída del dólar en los mercados de divisas»
Y, además de todo esto, en un recuadro en la parte inferior de la hoja aparecía un anuncio de la revista Interviú, con las siguientes llamadas de atención:
«La “novia” brasileña del príncipe Felipe, desnuda»
«Los americanos no piensan irse. Ya están haciendo obras en Torrejón»
«El niño que venció al sida»
«Se dio con la fórmula: a los calvos les crecerá el pelo»
«Escribe Hugo Sánchez: “Estas son mis razones”»
«Curas gays: “El celibato multiplica el número de homosexuales”»
Dicen los expertos que ese año, 1987, en conjunto, no fue un periodo de acontecimientos aislados que cambiaran el rumbo del mundo de forma inmediata, sino un momento de transición en el que múltiples procesos —políticos, económicos, tecnológicos y culturales— comenzaron a alinearse. Fue, en esencia, un año en el que el orden establecido empezó a transformarse desde dentro, anticipando el final de una era y el inicio de otra marcada por la globalización y la interdependencia.
A pesar de la tensión de la Guerra Fría, empezaban a percibirse señales claras de cambio. Hay que recordar a Reagan y Gorbachov.
Entonces, como ahora, los conflictos bélicos causaban horror y muerte: la guerra Irán-Irak y la guerra de Afganistán (1979-1989), principalmente. La economía vivió momentos convulsos con el llamado «Lunes Negro», una caída abrupta de los mercados financieros que sacudió a las principales economías del mundo.
Por otra parte, la expansión de la informática personal, impulsada por empresas como IBM y Apple, comenzaba a cambiar la relación de la sociedad con la tecnología. Y en Europa occidental, el proceso de integración avanzaba con paso firme dentro de la Comunidad Económica Europea, mientras países como España consolidaban su incorporación reciente.
Con todo, he reparado en un artículo de quien, durante muchos años, fue editorialista y crítico teatral del diario El País: Eduardo Haro Teglen, periodista y escritor. El día 26 de marzo tituló «Un solitario». La pieza hacía mención a un espectáculo de Josef van den Berg, actor y ventrílocuo holandés, presentado en el VII Festival de Teatro de Madrid.
La obra giraba en torno a un actor que intenta escribir una historia de amor, pero se ve constantemente bloqueado, principalmente por su naturaleza solitaria. Simula un naufragio del que se salva acompañado de sus muñecos ventrílocuos —como la señora Bruja, el Monedero o la Oruga—, con quienes dialoga entre la ingenuidad infantil y una filosofía sencilla. El espectáculo incluye participación del público, ya sea real o simulada.
Al final, Teglen señala que, si la obra hubiera tenido una duración menor, podría percibirse como un trabajo tierno y humorístico; pero, al extenderse más de hora y media —y sumado a las dificultades de la traducción—, termina provocando más fatiga que provecho en el espectador.
Y aquí es cuando me doy cuenta del tiempo que ha pasado. Hoy podría entregarse a cada espectador un dispositivo de audio mediante el que seguir la representación en el idioma que se desee. Probablemente, entonces, eso habría sido magia. Magia. ¡Hay que ver!
Me destoso.
https://elpais.com/hemeroteca/elpais/portadas/1987/03/25/
https://elpais.com/hemeroteca/1987-03-25/2/
https://elpais.com/diario/1987/03/26/cultura/543711607_850215.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Haro_Tecglen




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