SEÑUELO Y LOGRO
Buenas noches nocturnas… Después de leer la frase, examiné las fuentes para saber quién podría ser el autor de la misma. Concretamente, Brian Weiss, «Nueva York, 6 de noviembre de 1944», un médico y psiquiatra estadounidense conocido por sus investigaciones sobre la reencarnación, la regresión de vidas pasadas, la progresión en vidas futuras y la supervivencia del alma humana después de la muerte.
La cita dice:
«Para ser feliz de verdad, hay que comprender la vida y la muerte y tener una naturaleza afectuosa, indulgente, espiritual. La introspección, la meditación, la práctica del amor, la bondad y la caridad son algunos de los pasos que hay que dar en ese camino. Perdonarse a uno mismo y perdonar a los demás, practicar la no violencia y hacer buenas acciones, trabajar para eliminar la rabia, el miedo, la codicia, el egocentrismo y el falso orgullo son otros.»
Muchas cosas. Demasiadas, a mi parecer. Y si la felicidad obliga a tantas consecuciones, empiezo a cansarme antes incluso de entrar en acción. Debe ser porque, desde que la felicidad es otro objeto de consumo, o se dispone de un respaldo económico sobrado, o todo lo que venga a partir de eso solo puede ser precariedad.
Pero eso no importa. No: lo que importan son las ocasiones. No solo de felicidad, por muy fugaces y breves que sean, sino de relajación, de rutina, de sosiego. De hecho, pues, también están en el mercado la ansiedad y el estrés; circulan recetas y aparecen iluminados que dicen ser los autores de métodos infalibles para desembarazarse de toda desazón.
Y, oiga, desengáñense. ¿Acaso no hay actividades sencillas, fáciles de alcanzar, capaces de proporcionarnos determinada regulación, a fin de disponer de un retorno al equilibrio desde el que partir hacia cualquier otro estado y valor que vayamos a emprender?
Por ejemplo, tejer. Dicen que hacer punto relaja…
«Confeccionar los jerséis a tu gusto, elegir el ovillo, o los ovillos, de lana que deseas para esa empresa, sentir cómo la prenda coge forma hasta hacerse realidad, disfrutar con la sensación de que has hecho un buen trabajo, presumir ante amigos y familiares de tu hazaña, convertirlo en un regalo y, por qué no, ahorrar dinero con ello, sabiendo, además, que la calidad es superior a la que presentan muchas de las prendas que encuentras en las tiendas, no tiene precio.»
Ahora, también diré: en el caso de que nos entreguemos a la misma labor y, cuando nos preguntan, decimos que hacemos “knitting” —hacer punto, ahora también conocido por su nombre anglosajón más *cool*—, la validación de la tarea crece hasta la estratosfera.
Pero podría citarse la jardinería o el boxeo. Por la misma regla de tres. Si nos gusta, si conocemos las capacidades que ponemos en juego, si las exigencias no son desmesuradas, puede que, como le sucede a servidor, se encuentre gran placer, al menos absorbente tranquilidad, a la hora de fregar los platos. Y tiene sus ventajas: un electrodoméstico menos, un menor gasto en electricidad e incluso el aliciente de un café sin tomar café.
Eso no quiere decir que no puedas tomarte otro más tarde.
Estas cosas.
Me destoso.
https://www.mundifrases.com/frase/brian-weiss-para-ser-feliz-de-verdad-hay-que-compr/
https://www.mundopsicologos.com/articulos/los-beneficios-emocionales-de-hacer-punto
https://www.welife.es/mente/knitting-nuevo-yoga-beneficios-tejer-hacer-punto/
La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona ChatGPT.




Comments
Post a Comment