VIRTUD (O NO) DE LA FUGA
Buenas noches nocturnas… Algo resuena en mi mente, en primer término, cuando pienso en lo que supone escapar. De hecho, muchas personas, durante estos días, a pesar de la crisis y sus consecuencias, estarán haciendo lo que llaman una «escapadita». Pero ¿de quién? De las exigencias sociales y del agobio de la productividad, puede que contesten.
Y, desde luego, sobre todo quienes disponen de más recursos económicos llevarán a cabo, con solvencia, ese propósito: escapar y desentenderse, desconectar, como se dice mucho ahora. Esto es así. Sin embargo, un gran número de personas, como casi siempre que toma vacaciones, se limita a cambiar de localidad. Sus vidas, más o menos liberadas de todo compromiso laboral, se cargan de nuevas actividades, por lo que suplen un esfuerzo con otro y mantienen, además, todo aquello que realizan a diario.
Ahora bien, escapar. ¡Escapar! Escapar como los escapistas. Estas personas son artífices que practican una rama del ilusionismo en la que el ejecutante se somete a una restricción física real (cadenas, esposas, cajas cerradas, tanques de agua, camisas de fuerza, etc.) y ejecuta una liberación aparentemente imposible en condiciones controladas o extremas. El truco, a pesar de que no sea partidario de mencionar siquiera esta evidente posibilidad —porque, si se conocen los entresijos, la habilidad para que no los percibamos, fundamento de la sorpresa y la fascinación que lleva aparejado el acto «mágico», queda prácticamente invalidada—, tiene menos que ver con la «aparición» o la «desaparición». Importa, justamente, lo que no se ve y que ha de quedar entre profesionales.
Entre los más grandes escapistas que han dominado la escena internacional se encuentra el gran Harry Houdini. Los expertos aseguran que su figura supone el referente absoluto. Técnicamente, sistematizó el uso de llaves ocultas y del ganzuado bajo presión. Dominó cerraduras reales de policía; incluso pedía ser esposado por agentes. Introdujo escapes en condiciones extremas: agua, altura, cajas selladas… y no las tenía todas consigo. A pesar de su talento, era un hombre precavido: desconfiaba tanto del fallo mecánico que llevaba múltiples métodos de escape redundantes en un mismo número.
Hay que mencionar también a Harry Blackstone Sr., Dorothy Dietrich, Steve Baker y Dean Gunnarson. Y, ahora, una mujer sin identificar, al menos en un principio, aspira a estar entre esos titanes del arte de escabullirse. Porque eso fue lo que hizo: aunar su voluntad de huida con indudables dotes contorsionistas, calidad elástica y cierto equilibrio. La noticia dice que un patrullero, en Estados Unidos, en Muskegon Heights (Michigan), detuvo a una ciudadana que carecía de señas personales documentadas:
«Una vez los agentes comprobaron su identidad, se dieron cuenta de que la mujer tenía una orden de arresto pendiente por haber violado la libertad condicional. La Policía la detuvo, la esposó y la colocó en uno de los asientos traseros de la patrulla. Poco después, mientras los agentes hablaban con el conductor del coche, la mujer aprovechó que la ventanilla del vehículo estaba parcialmente abierta para fugarse».
Este entrecomillado aparece en el diario 20 Minutos y, en la web —al menos hasta la fecha—, se accede también al vídeo en el que se ve a la fugitiva escapando, con las manos esposadas a la espalda, y, una vez toca el suelo con habilidad, sale a la carrera.
Cuando la vi, recordé al héroe húngaro nacionalizado estadounidense al que cité, cuyo verdadero nombre era Erik Weisz. Y recordé un capítulo de Los Simpson en el que Lisa, la mediana de la familia protagonista, entabla amistad con un mago retirado y se convierte en pupila de esa vieja gloria. No obstante, me pregunto qué fue lo que pensó la presunta delincuente en cuanto vio la oportunidad. No hay que negarle talento para concebir el espacio diminuto —recuérdese la ventanilla del coche policial medio abierta—, presteza y capacidad. Si la han visto los ejecutivos y cazatalentos del Circo del Sol, cuando solvente sus asuntos con la justicia, no sería extraño que llegara a progresar en otros territorios.
Me destoso.
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/harry-houdini-mago-escapista-que-asombro-mundo_14815
La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona FREEPIK.






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