EL MEJOR CAMINO
Buenas noches nocturnas… Conviene distinguir entre Hipnos y Morfeo, como ocurrirá con otras categorizaciones más adelante. Por eso consulto Wikipedia y compruebo que el primero es el dios que personifica el sueño como acto de dormir; digamos, lo que concierne a las funciones físicas. El segundo se asocia al sueño como contenido y al mundo onírico, cuyo origen se documenta en «Las Metamorfosis», de Ovidio.
Pues bien, Morfeo —y no el otro— aparece en la letra de una canción de la banda de rock española Siniestro Total:
«En memoria de Morfeo
tengo a media hasta el párpado
es la hora de la siesta
veo un tronco y una sierra
y un rebaño de ovejitas
y un montón de zetas.»
De acuerdo con que la letra de una canción no tiene por qué ser un tratado de lírica universal, pero esto es lo que hubo y lo que aún hay, porque se sigue cantando. La recordé al examinar un artículo cuyo autor es el filósofo y escritor Jorge Freire, publicado en The Objective. El autor de «Los extrañados» construye su texto en torno a la cama, ese lugar —entre otras cosas— para dormir, reclamar la presencia de Hipnos y contar con el favor o el desdén de Morfeo.
Dicen que parte de la letra de esta canción tiene que ver con aquella anécdota parlamentaria de Cela:
«Don Camilo José, en su época política, daba cabezadas en su escaño cuando uno de los compañeros del Senado, Lluís Maria Xirinacs i Damians, le preguntó:
—¿Está usted dormido?
A lo que el maestro le respondió:
—Monseñor, no estoy dormido, estoy durmiendo.
A lo que el mosén le replicó:
—Es lo mismo, ¿no?
—No, monseñor, son cosas distintas —instruyó al religioso—. No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, de la misma manera que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo.»
El estribillo de la canción de la legendaria banda gallega reza:
«Camino de la cama es el mejor camino,
solo estar durmiendo es mejor que estar dormido.»
Dicho todo esto, las cosas son, pero las cosas cambian, aunque sea imperceptible la diferencia. Cambiamos todos, hasta el punto de poder dormir, estar durmiendo y despertar al día siguiente tan alejados de lo que éramos anteriormente como Gregorio Samsa, aquella vez en que, al recobrar la conciencia en su cama, advirtió que ya no era quien había sido, o bien consintamos el autoconvencimiento de lo inalterable de nuestro aspecto con el respaldo de lo que se representa de nosotros ante el espejo.
La cama puede ser, como en un relato de fantasía, ese portal de acceso, ese soporte de transformación mediante el que se manifiesta el paso del tiempo o se concretan las inevitables marcas del deterioro físico.
Irse a la cama todos los días es una oportunidad regenerativa y la evidencia de ser, incluso cuando las señas personales funcionan como una contraseña. Porque, para seguir con todo, jornada tras jornada, hay que modificar los parámetros. Lo contrario, solo es vulnerabilidad.
Me destoso.
https://es.wikipedia.org/wiki/Hipnos
https://es.wikipedia.org/wiki/Morfeo
https://www.siniestro.com/historia/tema/camino-de-la-cama/
https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-05-03/lios-cama-articulo-jorge-freire/
La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona GEMINI.




Comments
Post a Comment