EXPANSIVO COMO EL CIELO Y EL INFIERNO
Buenas noches nocturnas… De acuerdo con algunas cosas que he leído, el nombre de la persona a la que mencionaré viene a designar «al que florece» o «al que es próspero». Desde hace unos días aparece reproducida esta alusión —la del nombre propio del ser humano al que me refiero— en cuantos periódicos publicados en papel o exclusivamente para leerse en línea existan. Y, sí: seguro que estoy exagerando. Pero no tanto como creen.
Porque Florentino se apellida Pérez —Pérez Rodríguez—. Es madrileño, nacido en 1947, empresario, ingeniero, presidente de Actividades de Construcción y Servicios, S. A. (ACS) desde 1992 y del Real Madrid Club de Fútbol de España en un segundo mandato, desde 2009.
Esto lo escribo tras examinar los datos que figuran en la Wikipedia: almacén de información del que se quejan numerosos personajes a causa de supuestas inexactitudes.
Pues bien, Florentino, este Florentino —que no sé si tiene algo adicional que ver con la ciudad de Florencia— tuvo sus momentos de gloria en los medios de comunicación de medio mundo, o más, tras comparecer en rueda de prensa para informar de la convocatoria a unas nuevas elecciones presidenciales en el Real Madrid, emplazamiento al que acudirá como candidato.
Conviene centrarse para saber de lo que hablamos, y de ahí que ofrezca estas explicaciones.
Durante dicha presentación, atacó a la prensa, a otros clubes, a los árbitros y aplastó una mosca que pasaba por allí… Digo, no estaba de buen humor.
A partir de aquí, los fieles dijeron: «Bien dicho». Los que esperan su final: «Se le escapa la fuerza por la boca».
Me pregunto qué poder tiene este hombre, comparado con el de Trump, Xi o Putin. Desde luego, en España, mucho más que Pedro, nuestro Pedro, o su superexvicepresidenta María Jesús. Es en lo que pienso cuando gran parte de los columnistas de opinión de la prensa, de la radio que escucho y, seguramente, de la televisión que no veo, han incluido en su prosa de todos los días palabras de aprobación o denuesto con motivo de la sorpresiva irrupción del dirigente deportivo.
Personalmente, me da igual. Como he leído que dijo en una ocasión el intérprete Bruce Willis: «¿Por qué los actores piensan que sus opiniones valen más que las del resto solo porque son famosos y se dedican al cine?».
¿Por qué? ¿Por qué lo piensan los presidentes de algunas instituciones? ¿Por qué lo piensan los periodistas? De hecho, ¿por qué lo pensamos quienes, incluso sin fama, participamos en el diálogo público?
Ahora bien, al margen de estas consideraciones, leí acerca de otro Florentino.
En *Leyenda y canción de los llanos colombo-venezolanos*, de Felipe Pérez —que yo sepa sin parentesco ni relación con el madridista hasta ahora objeto de casi todo lo dicho— se habla del conocido como «el catire-quitapesares». Ocurre que en Venezuela y Colombia se refieren con la voz «catire» al varón de piel clara y cabello rubio o rojizo, a menudo con ojos claros. Este segundo Florentino, como informé, es un llanero venezolano invencible en el arte del contrapunteo, un duelo cantado de rimas improvisadas.
Una noche, mientras camina por el llano, tiene un encuentro misterioso con un jinete inicuo que lo reta en el pueblo de Santa Inés. Pese a las adversidades, Florentino acepta. Cuando llega, descubre que su rival es nada menos que el Diablo, quien intenta ganar su alma mediante engaños y acertijos en el canto. En el transcurso del duelo, Florentino casi pierde la voz, pero en el momento crítico invoca a vírgenes y santos. Con la llegada del alba —ya sea por el sol o por la fuerza milagrosa de las vírgenes—, el Diablo desaparece convertido en una serpiente que, luego de una inesperada humareda, se esfuma. Florentino sale victorioso gracias a su fe, su tenacidad y su dominio del contrapunteo heredado del llano.
¿Ocurrirá esto con el campeón presidencial de los «merengues»? Ni idea. Pero me han hecho gracia las conexiones.
¿Temerá Florentino al demonio de la prensa, de los árbitros, de los clubes que lo critican y critican a su club? ¿Los temerá? Salvo que, aunque no podamos creerlo, Florentino sea el propio Satán... ¡Quién sabe!
Me destoso.
https://www.lavanguardia.com/opinion/20260517/11539916/viejo-sagaz.html
https://www.wisdomlib.org/es/names/florentino
https://soprissun.com/florentino-y-el-diablo/
La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona ChatGPT.





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