PASÉ ANTE EL ESCAPARATE DE UN ESTANCO: RESULTA QUE TAMBIÉN FUMO 


Comer, simplemente comer, no convierte a nadie en gastrónomo. Caminar, simplemente caminar, no confiere dotes de atleta. Consumir no es otra cosa, en principio, que satisfacer una necesidad. Es decir, el mero contacto con las cosas no te convierte en partícipe ni militante. Por eso, no estoy de acuerdo con una información que me ha llegado por correo, ya que me aboné a una lista que facilita determinadas informaciones.


Se trata de «Pretty in, pretty out», un boletín que facilita temas relacionados con la cosmética, materia a la que no soy adicto ni por la que tengo particular interés. No obstante, en alguna ocasión debí leer algo que contaba con la firma de Paloma Abad, licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y escritora, y me pareció interesante hasta el punto de contar con una de esas referencias que comunican con aquellas partes del mundo que existen y a las que conviene hacer caso, de alguna manera; para entender mejor la existencia.


Pues bien, en el texto que recibí se expone lo siguiente… vamos, lo comunica Paloma Abad:


«El de la cosmética es un universo en el que todos habitamos, para bien o para mal, queramos o no. Basta ver cómo las marcas blancas de supermercado a las que recurren muchas personas desinteresadas en el asunto buscan *premiumizarse* a golpe de *dupes*: en Mercadona están el agua termal de avena (que no menciona la de Avène, aunque rime) o el champú Plex Repair (cualquier parecido a Olaplex es pura voluntad), mientras que Lidl fotocopia la Q10 de Nivea con la Q10 de Cien».


En resumen, durante la primera parte del comunicado, incluido lo anterior, viene a desarrollar un tema para el que toma como referencia la que califica como famosa escena perteneciente al filme *El diablo viste de Prada* (donde Miranda le demuestra a Andy que aunque crea estar fuera de la moda, en realidad es parte de ella). Se refiere a los que sostienen, equivocadamente a juicio de la autora, no pertenecer a la industria cosmética, del mismo modo que la destacada protagonista informa a la tal Andy —lo digo así porque no he visto la película—, de que la actitud de quienes niegan pertenecer a la industria de la moda es la de quienes desconocen la realidad.


Insiste en que muchas personas presumen de no usar «nada» de cosmética, pero a diario emplean productos de higiene como gel, pasta de dientes, desodorante o protección solar, todos ellos diseñados y comercializados por esa misma industria.


Así que no se trata, dice Abad, de que a todo el mundo le interese la cosmética, sino de que nadie queda fuera de su influencia: desde el color de la pasta de dientes hasta la espuma del gel de baño, todo responde a decisiones comerciales.


Además, cita como ejemplos las marcas blancas de supermercado que imitan a productos *premium*, lo que demuestra que incluso los consumidores más desinteresados participan del sistema.


En definitiva, su conclusión es que la cosmética no es solo coquetería, sino un sistema cultural que define nuestra higiene, cuidado y apariencia, y del que es prácticamente imposible escapar.


Pues bien, lo niego todo. Que compre desodorantes, jabón o pasta de dientes —para mí, productos higiénicos o de salud—, que acuda a droguerías o supermercados donde estos productos y muchos otros se ponen a la venta, no me convierte en «soldado» de la cosmética. Que comente este tema no puede ser garantía de etiqueta o vinculación con nada, como no lo es que se me asimile a posiciones de extrema derecha, o de extrema izquierda, o de cualquier otra tendencia política, por el hecho de acudir a votar.


Con todos los respetos, esa valoración es una majadería.


Me resulta muy incómodo que haya diez mil marcas de yogures e incluso diez mil variantes por cada marca. Me fastidia porque, luego, cuando vas a comprar, aquel que tú quieres, que es el de toda la vida, el blanco, incluso el de siempre, no solo no se aprecia felizmente dónde está, sino que también engrosa la tropa de los que no son iguales entre sí, aunque tengan el mismo color de la leche.


Y que coma yogures no me hace adicto a los lácteos.


Digo.

 


https://substack.com/@palomaabad



https://www.elle.com/es/author/286666/paloma-abad/



https://es.topicsthattransform.com/paloma-abad-mujer-que-da-voz-verdades-que-importan/



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona GEMINI.





Selección gráfica del día...

COLO en la cuenta de X de @jpserranoh 29 de mayo de 2026



LUIS DAVILA en X 29 de mayo de 2'026



RICARDO en El Mundo 31 de mayo de 2026.webp




Selección de contenidos...

Primera:

Duo Papageno papagena - La Flauta Mágica - Mozart ( Aseel Massoud & Guillem Batllori )

En el Canal Aseel Massoud

https://www.youtube.com/watch?v=-pjxf5k-W7U



Segunda:

Antonín Dvořák - Waltz No.3 Op.54

En el Canal Talich Quartet

https://www.youtube.com/watch?v=EM3hbC4yTOg



Tercera:

Intemperie (zapateado) - Andrés Barrios - feat. Estela Alonso

En el Canal Andrés Barrios

https://www.youtube.com/watch?v=WOWlDv_GBh0















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