SE ESCRIBE SOLO, PERO NO NECESARIAMENTE TRISTE 


Buenas noches nocturnas… Me entero de que, si la Luna fuera una simple circunferencia, cabría en Australia. El satélite de la Tierra tiene un diámetro de 3.400 kilómetros, mientras que, de este a oeste, el país más grande de Oceanía mide casi 4.000. Inmediatamente pienso en el famoso toro enamorado de Selene. Igual la ha estado buscando en el lugar equivocado: en el charco, en la laguna, en el río, sobre todo en el río, nunca tendría oportunidades. Porque, como ya se sabe, los ríos tienen desembocadura y, una vez las aguas dulces y saladas se mezclan, prevalece la profundidad: lo ignoto. Luego, allá, en lo indeterminado de las regiones abisales, quedan ocultos, fácilmente, los deseos.


El deseo, como la fe, mueve montañas. Desde luego, es una industria. Y, entre las industrias del deseo, la musical… En una entrevista concedida a *The Guardian* en 2018, Mel C, artista integrante del muy conocido conjunto musical Spice Girls, declaró que, al principio, «cuando empezamos [con el nombre Touch], éramos bastante sosas»... Como ambicionaban una apariencia más interesante, digo yo, cambiaron el nombre. El nombre, que en publicidad es tan importante. Al menos para que te hagan caso. Si te llamas Milagros y, además, existe una canción que a muchos agrada y se repite, mejor que si te hubieran bautizado Fredegunda. Por lo tanto, a la vuelta de la esquina, si comprendes que vas a progresar mejor y lo quieres más que nada, como siempre han hecho los artistas que fueron y lo son, ponte un nombre satisfactorio: contrata a uno de esos creativos que se ocupan de denominar los productos que consumimos y a las estrellas.


Y, hablando de iluminación extraterrestre, la astronomía tiene, cada vez más, un problema. Me refiero, en especial, a la que se practica mediante recursos modestos, sin grandes tecnologías. Vivimos en ciudades permanentemente alumbradas y, de esta forma, escrutar los cielos es cosa de tener que desplazarse lejos de esas antorchas artificiales dentro de las cuales vivimos. Pero, para resolver estas cosas, están, más a mano, otro tipo de estrellas. Divas, para ser más concreto. Por ejemplo, Amy Poehler y Rachel McAdams. Diosas. De ahí que no resulte extraño que la primera tuviera siete años más que la segunda cuando asumió el papel de «mamá guay» en *Chicas malas*. Rachel tenía 25 años como Regina George; Amy tenía 32 como su madre. Son prodigios que se producen solamente en la llamada «meca» del cine, en el Olimpo de los reyes de las alfombras coloradas. Maravillas cósmicas… o cómicas, depende de cómo se aprecien las cosas.


Son condiciones de percepción y utilidad práctica las que inclinan a las personas a decidirse por actuar de una manera o de otra a fin de rentabilizar la producción creativa que puedan atribuirse. Algunos, en este orden, optan por la ducha. Bajo el chorro doméstico —y si es agua caliente, mejor— parece ser que experimentamos un mayor flujo de dopamina y esto contribuye a que los procesos mentales deparen soluciones o propuestas tales como las que podamos necesitar. A mí, para todo esto, me va mejor el café y caminar. Admito que cada cual trabaja con sus manías y, como somos seres capaces de adaptarnos a lo que suceda, no cabe duda de que los procedimientos han de ser muchos y ofrecerán resultados. Sé de quienes disfrutan bastante con el agua caliente y, aunque a mí me espanta, es un bien del que no tengo por qué recelar, por cuanto no se me obliga a acometer lo mismo. Lo digo porque, si los requisitos para ser brillante tuvieran que ver con modos o conductas que rechazo frontalmente, entonces elijo ser un zoquete de libro.


Y este empobrecimiento del que hablo, si he de ponerme en la tesitura de arriesgarlo todo, con dolor, con daño, con visos de perecer —queda claro que no soy un valiente—, no mejorará al enterarme del significado de una palabra japonesa… o, más bien, una expresión, ya que son dos palabras: *kuchi zamishi*. Tiene correspondencia, una vez traducido todo al español, con el acto de comer cuando no se tiene hambre. Es porque, literalmente, «la boca se siente sola». Nosotros lo hacemos a menudo. De hecho, esta mañana escuché la curiosa historia de Tarrare, «un soldado y artista callejero francés conocido por sus inusuales hábitos alimentarios. Era capaz de comer ingentes cantidades de carne y estaba constantemente hambriento. Sus padres no podían mantenerlo y, de adolescente, lo echaron del hogar familiar. Viajó por Francia en compañía de una banda de ladrones y prostitutas antes de convertirse en el telonero de un charlatán ambulante. Se tragaba tapones, piedras, animales vivos y una cesta entera de manzanas. Llevó esta actuación a París, donde trabajó como artista callejero».


Todo esto —la boca sola, el hambre sin hambre— me lleva a pensar en la soledad del escribiente. Que traga palabras, y las mastica y da forma a un bolo o idea que ha de refinarse en la mente para que surta los efectos de una buena alimentación. Así que de esto hay que comer con ganas o sin ellas. Y estar solo. Como la Luna. La Luna, siempre tan alta, pero residente, a veces, en la tierra de los canguros.


Me destoso.



https://www.cosmopolitan.com/es/consejos-planes/planes-ocio/a41078807/datos-curiosos-impresionar/



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona ChatGPT.




Selección gráfica del día...

FLAVITA BANANA en El País 2 de junio de 2026




TANGO en la cuenta de X de @igor_os777 29 de mayo de 2026



JM NIETO en ABC 1 de junio de 2026




Selección de contenidos...

Primera:

Paul McCartney - Down South // (Sub. Español)

En el Canal Stoney Lyrics

https://www.youtube.com/watch?v=od3H9kGE5NQ



Segunda:

Funk Royale | HAVE SOME FUNK | Live Session

En el Canal Infinity Studios

https://www.youtube.com/watch?v=8pTF8NOxJ9E



Tercera:

Celia Es Celíaca - Mucha Gente

En el Canal Subterfuge Records

https://www.youtube.com/watch?v=VPKst54SxVQ


















Comments

Popular posts from this blog