SAN GUINEFORT


Buenas noches nocturnas… En el medievo, según he averiguado, a partir del siglo XII…


«… la figura del perro empezó a ir más allá de su papel en la caza, cuya consideración comenzó a cambiar para convertirse crecientemente en un animal de compañía. De hecho, muchos perros fueron criados con el único propósito de servir como mascotas. La gran aportación a las razas caninas fueron los perros falderos, animales de pequeño tamaño y aspecto adorable que podían ser tomados en el regazo».


Y de entonces, a la profusión actual. De hecho, en los dibujos e ilustraciones de aquella época, los canes aparecían a menudo como una señal simbólica, un espejo moral en el que se reflejaban valores, jerarquías, temores y hábitos mentales más propios de los hombres que de las bestias. Aquellos perros medievales aparecían, por tanto, para mostrar el propio aspecto de sus dueños, conforme a la virtud de la mirada con la que se examinaron, o para criticar a otros.


Al leer todo esto, pienso en quienes ven una semejanza muy acusada entre la compostura de estas mascotas y la de sus tutores. Cuando «Cosita», el lanudo centinela de las vecinas, rompe la noche con un agudo repertorio de tenor, me digo ahora, debe de ser porque estará sujeto a las apetencias por la música clásica, de la que no tengo noticia de que se haya escuchado nunca en el domicilio de al lado —las paredes son de tarjeta postal—, y sueña con ser Caruso. Ladra como un disparo en mitad de la noche, y sus dueñas deben de estar satisfechísimas.


Es posible que, cuando fallezca, llegue a merecer un Grammy o la santidad. La Iglesia, de momento, sigue negándose a añadir a la nomenclatura de santos, beatos y mártires ejemplares de la fauna, aunque, de manera oficiosa…


San Guinefort fue, tomo los datos de Wikipedia, un perro de leyenda, tenido por santo tras ser ejecutado en la Francia del siglo XIII.


Uno de los primeros en relatar esta historia, el monje dominico Esteban de Borbón, en 1250, en su libro *Superstición*, contaba que el galgo Guinefort era propiedad de un caballero con castillo, cerca de Lyon. Un día, el caballero, amante de la caza, para la que se valía de otros perros, abandonó la casa y dejó a este Guinefort al cuidado de su hijo pequeño.


A la vuelta, una vez en la fortaleza, el perro salió a recibir a su amo con las fauces ensangrentadas. Presa de un fatal presentimiento, el caballero llegó a la estancia donde debía reposar el pequeño y encontró la guardería desordenada: la cuna volcada y ni rastro de la criatura.


El caballero relacionó la sangre de su perro con la ausencia de su hijo y resolvió que el animal había atacado a su vástago. De modo que mató al cuadrúpedo y lo arrojó a un pozo.


Poco después oyó el llanto de un niño y, no lejos del desorden, encontró al angelito tendido, sano y salvo, junto al cadáver de una víbora ensangrentada.


Guinefort había matado a la víbora y salvado al niño.


Feliz por la preciada vida de su heredero y culpable por el error que acababa de cometer, el caballero organizó un entierro con todos los honores, erigiendo un santuario para Guinefort en ese mismo entorno. Al enterarse del martirio del perro, los lugareños comenzaron a venerarlo como santo y acudían a la capilla cuando lo necesitaban, especialmente las madres con hijos enfermos.


Parece ser que existe un cuento en el que puede estar basada esta leyenda: una narración popular galesa llamada «El sabueso fiel».


Pero de esto último no he podido verificar asunto alguno. Será otra leyenda… Ah, y de Cosita, el lanudo inconveniente, lo mismo de todos los días: toca aguantarlo y aguantarse. Si ladra por impertinencia o por narcisismo, es, no cabe duda, porque tiene el respaldo de sus amas. De ahí que, como combatir a los vecinos es una opción destinada al fracaso —si se consuma el desalojo, siempre pueden ocupar esa misma parte del rellano otros inquilinos peores—, emularemos a Job, al fin, un santo de verdad.



Tras consulta con GEMINI…


“Respecto a tu duda sobre si la leyenda tiene un origen galés o si existe el cuento de «El sabueso fiel», la respuesta es afirmativa, pero con matices interesantes:


El Sabueso de Gellert (Llywelyn y su perro): Efectivamente, la leyenda es virtualmente idéntica a la historia galesa de Gelert (a veces escrito Gellert). Según la tradición, el príncipe Llywelyn el Grande dejó a su perro Gelert cuidando a su hijo, y al regresar, encontró al perro ensangrentado y la cuna volcada. Mató al perro, solo para descubrir más tarde que había salvado al niño de un lobo.


Un motivo universal: Lo que has hallado no es solo una leyenda galesa, sino una variante del motivo folclórico clasificado por los estudiosos como ATU 178A (El perro fiel y la serpiente). Este tipo de relato no es exclusivo de Gales ni de Francia; aparece en múltiples culturas:


En la India: Se encuentra en el Panchatantra (donde el animal es una mangosta).


En Oriente Medio y Europa: Existen versiones persas, griegas y eslavas con el mismo esquema de «el guardián leal castigado injustamente por un error de percepción».


Conclusión sobre el origen: No es necesariamente que la historia de San Guinefort esté basada en la de Gelert, sino que ambos son manifestaciones regionales de un cuento moral universal muy antiguo sobre la ceguera humana ante la lealtad animal.


Me destoso.



https://renovatiomedievalium.wordpress.com/2017/11/21/los-perros-en-la-edad-media/


https://weirdmedievalguys.substack.com/p/why-did-medieval-people-draw-such


https://es.wikipedia.org/wiki/San_Guinefort



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona GEMINI.





Selección gráfica del día...

MIKI y DUARTE en Diario de Sevilla 12 de julio de 2026



RICARDO en El Mundo 12 de julio de 2026



GARY LARSON en la cuenta de X de @lavidanevinetas 5 de julio de 2026




Selección de contenidos...

Primera: 

Mayoría selecta

Predicar con el ejemplo

En el terreno moral sólo el caso concreto posee verdad y la da a conocer a la intuición.


Cuando uno hace lo que dice, el discurso confirma el acto: un pacifista que es pacífico. Pero cuando hacer y decir difieren y el pacifista resultó ser pendenciero y agresivo, señalamos la contradicción y concedemos preferencia al acto sobre su discurso. ¿Por qué? La validez de las teorías científicas es independiente de la persona del científico, ¿por qué no las morales? Porque aquí la coherencia meramente lógica del discurso decae ante la fuerza superior del ejemplo sin el cual dicho discurso es "campana que resuena o címbalo que retiñe". Predicar con el ejemplo significa que sólo el ejemplo predica, que en el terreno moral sólo el caso concreto posee verdad y la da a conocer a la intuición, no los conceptos abstractos ni sus definiciones. Si desapareciera del mundo el ejemplo de paz, no conseguiríamos ser pacíficos ni con ayuda de todos los tratados compuestos por los más preclaros moralistas.

Javier Gomás. Diario El Mundo.

https://www.elmundo.es/opinion/columnistas/2026/07/11/6a5111f0e85ecec52b8b45a6.html



Segunda:

Lizz Wright and Kenny Banks Sr. | Soon I Will Be Done | Bell Choir Studios Sessions

En el Canal Lizz Wrigh

https://www.youtube.com/watch?v=au896tUIH_c



Tercera:

Juanes - No Tengo Dinero

En el Canal Juanes

https://www.youtube.com/watch?v=zfHfeaaMxvQ















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