APOTROPAICO


Buenas noches nocturnas… Raras veces me concedo la oportunidad de repetir lecturas. Los audios y el examen y contemplación de vídeos, programas televisivos y películas, sin embargo, están a la orden del día entre mis costumbres. ¿Quiere decir que nunca vuelvo a leer lo leído por completo? No es el caso. Tengo en la literatura una frecuente aliada que, considerada de manera fragmentaria, surte mi intelecto de informaciones, casi siempre origen de muchas de las iniciativas que pueden atribuírseme. En cuanto al resto de soportes existentes, sean una oportunidad de entretenimiento o lance mediante el que apreciar todo tipo de manifestaciones artísticas, resultan ser apeaderos donde hago parada, por más que lo que pueda descubrir haya sido material cuyo registro reconozco en el mismo momento de la conexión.


Esta misma mañana, dentro del programa de Conferencias de la Fundación March, escuchaba de nuevo al mago Ricardo Sánchez (Premio Alfredo Florensa), puesto que los archivos correspondientes a las actividades de esta institución son de acceso público, y no ha sido en vano. 


El mago, mentalista, al poco de comenzar su intervención, narraba un hecho anecdótico que, bien contado —y él lo refiere con absoluto convencimiento—, se puede tomar como verosímil… dice que acude a Hungría, tiene un amigo nacido en ese país del este de Europa, y se sorprende, entre otras cosas, al tratar con un cocinero de prestigio por los rituales del saludo: este hombre da la mano a la vez que se tapa los ojos. 


Por suerte, la extrañeza se disipa, ya que el amigo de Ricardo Sánchez explica, más tarde, durante el viaje de regreso, por qué se hace lo que se hace.


Todo parte de una creencia popular: entrar en contacto con personas, sobre todo con desconocidos, tiene el riesgo de que esta criatura de la que no sabes nada o sabes muy poco perciba tu alma, tu esencia, y se apropie de ella. Es posible en tanto esa vecindad se concrete mediante los sentidos del tacto y de la vista. Por lo tanto, para conjurar la amenaza, accedes a consumar parte de la comunicación mientras que niegas la otra. De esta manera, insatisfecha parcialmente la aproximación, la identidad de cada uno queda a salvo.


Entra en el terreno de las supersticiones. Y algo de eso debe estar rondándome desde el inicio de la mañana, puesto que algo más de una hora antes había escuchado otra grabación, perteneciente a la serie de pódcast “La Escóbula de la Brújula”, en la que se mencionó la palabra “apotropaico”: “Dicho de un rito, de un sacrificio, de una fórmula, etc.: Que, por su carácter mágico, se cree que aleja el mal o propicia el bien”, según figura en el diccionario de la Real Academia.


¿Cosas antiguas? Hay un blog vinculado a la Fundación Santa María la Real que se llama “Románico Digital”. Y de estas publicaciones tomaré, como muestra, un pasaje narrado, un cuento, que ilustra la función de “proteger del mal en general y del diablo en particular, que, procedente de la antigüedad (amuletos protectores), se siguió utilizando en el románico (ver las insignias de los peregrinos medievales, capiteles con monstruos, los canes obscenos,etc.) y que usaban desde niños a mujeres y hombres adultos, extendiéndose en la vida cotidiana de las gentes”.


Todo comienza en el campo…


“Un campesino labrando su tierra se ve sorprendido por un personaje que aparece de pronto con un aspecto peculiar. Se apuesta con nuestro hombre a ver quién de los dos será capaz de labrar más tierra al día siguiente solo con las manos. El campesino acepta la apuesta, ya que está muy entrenado. Cuando vuelve a su casa, explica a su mujer que el sujeto con el que ha apostado tenía cuernos, un rabo, era muy flaco y voz chillona, y pensaba que lo iba a ganar fácilmente. La mujer reconoce por la descripción al diablo y se preocupa sobremanera porque teme perder su hacienda en la apuesta al día siguiente”.


“Muy de mañana la mujer trajina en la cocina cuando de pronto aparece el diablo preguntando por su esposo para cumplir la apuesta. De pronto, ella levanta sus faldas y enseña su “pudenda” al diablo, quien, aterrorizado ante lo que ve, pregunta: “¿Quién te ha hecho esa terrible herida que tienes entre las piernas?”, a lo que la mujer responde con tranquilidad: “Mi marido con sus dedos, anoche mientras se entrenaba para la apuesta de hoy”.


"Ante aquella muestra de ferocidad del rival, el diablo se rinde y abandona la casa, salvando así la mujer la hacienda familiar”.


Ahora, porque ELLA acaba de estornudar —y no me refiero a la protagonista de la fábula—, como quiera que nunca espera a la manifestación de quienes le acompañen, al recordar el porqué se dice “¡Jesús!” cuando uno expulsa aire violenta e involuntariamente por la nariz, acabo de valerme de lo “apotropaico” para actuar con educación y eficacia supersticiosa.


Ya se sabe que en Grecia y Roma el estornudo se veía como un mal presagio y se respondía con fórmulas protectoras; más tarde, con el cristianismo, se invocó a Jesús para pedir amparo; y durante la peste del siglo VI, el papa Gregorio Magno impulsó desear “salud” como una especie de oración preventiva. Con el tiempo, todo eso se convirtió simplemente en un gesto de cortesía cotidiana.


Sea como fuere, para defenderse, incluso por anticipado, de un determinado mal, hay que reconocerlo. Saber que está ocurriendo o puede suceder algo que nos afecte de manera maligna. Y, en ese sentido, por si acaso, igual que se utilizan amuletos de la buena suerte, digo para favorecer lo mejor de la vida y atraer prosperidad —pienso en la pata de conejo—, conviene aprovisionarse de aquellos elementos que manden a paseo a las más inoportunas presencias que todos tenemos en mente.


Y, porque todavía no ha cedido un ápice, el calor, las altas temperaturas, que cosechan mucha de la atención que destinamos a las cosas fastidiosas y verdaderamente insanas, que acontecen a diario, es un enemigo a batir. 


No se puede eliminar el sol, pero, tal vez, se puedan mitigar sus efectos. Me he informado y voy a regalar un cubo de hielo que, tratado en la forma que se debe, no se derrite jamás. Ha de llevarse envuelto en una tela oscura y se guardará en un bolsillo interior de la ropa. No porque vaya a refrescar al individuo (nunca se saca ni se mira), sino porque su sola presencia, fría y oculta, "engaña" al calor haciéndole creer que el cuerpo ya está protegido por dentro.


Recomendaré un gesto: las personas que deseen contrarrestar las oleadas de ardiente imperio deben tocarse la nuca tres veces antes de salir al sol. Se sabe que la nuca, punto ciego del propio cuerpo, se considera la puerta trasera por la que el calor maligno intenta colarse sin ser detectado. Tocarse en ese punto del cráneo anticipadamente es bloquear la cerradura, impedir el acceso.


Y, por último, está el poder de las palabras. Los conjuros tienen una larga historia y no sé por qué no iban a resultar útiles en el siglo XXI. Por eso, al caminar, en casa o en los exteriores, periódicamente, hay que decir:


"Que pase rápido, que me atraviese y en la piedra se quede o en el asfalto."


Es una fórmula para desviar el calor hacia materiales inertes y no hacia el propio cuerpo, que sufre la ansiedad del calcinado. 


Digo yo.



https://share.transistor.fm/s/18531668



https://www.laescobula.com/05-escobuverano-curiosidades-de-museos-madrilenos/



https://dle.rae.es/apotropaico



https://romanicodigital.blogspot.com/2018/10/utilidad-de-lo-apotropaico-1-de-2.html



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona ChatGPT.






Selección gráfica del día...

JM NIETO en ABC 15 de agosto de 2026



CAÍN en La Razón 15 de agosto de 2026



Artist Janusz Kokot en la cuenta de X de @fraveris 11 de agosto de 2026




Selección de contenidos...

Primera:

NANI CORTÉS Y VICENTE AMIGO - AUSENCIA

En el Canal Nani Cortés

https://www.youtube.com/watch?v=iY5dXBYVy2M&list=RDEMiSZn16hdiIj8kcRjd0lEKg&index=8



Segunda:

The Midnight Cowboy Theme (John Barry) - Toots Thielmans 1978

En el Canal Zvonimir Bucevic

https://www.youtube.com/watch?v=EcBGGyc-LPM



Tercera:

Billy Joel - New York State Of Mind (from Live at Shea Stadium) ft. Tony Bennett

En el Canal Billy Joel

https://www.youtube.com/watch?v=Xbd3C44fAHo















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