EMERGE DONDE NO LA ESPERAS


Si los datos que he consultado son ciertos, «Bright minds», «Mentes brillantes» en español, es una serie de televisión policiaca franco-belga cuyo nombre original es *Astrid y Raphaëlle*, emitida en el Reino Unido como *Astrid: Asesinato en París*, en Polonia como «Kryminalne Geniuszki», en Estados Unidos simplemente como *Astrid*, y de la que repiten capítulos de la primera temporada como si no hubiera un próximo amanecer en Atreseries, canal perteneciente a Atresmedia. Fue creada por Alexandre de Seguins y Laurent Burtin y se emitió por primera vez el 12 de abril de 2019 en France 2.


Pues bien, no desdeño la empecinada reiteración porque, como en esta oportunidad, puedo sacarle jugo. Y me explico. En una escena que vi ayer, Astrid Nielsen, documentalista interpretada por la actriz Sara Mortensen, se reúne con una de las personas que participan en el Grupo de Apoyo al Autismo que lidera William Thomas, interpretado por el actor Jean-Benoît Souilh.


Esa persona que acude a un parque para la cita es Tetsuo Tanaka, interpretado por el actor Kengo Saito; es el sobrino del tendero al que compra Astrid.


Es su tercera cita en ese mismo recinto. Ninguno de los dos mira directamente al otro. Están juntos, pero no demasiado próximos. Comentan los atardeceres. Astrid dice que no le gustan. Tetsuo es partícipe de esa opinión. Ella encuentra injustificado que la gente atribuya belleza y poesía a las puestas de sol. Tetsuo está de acuerdo y refiere un suceso así desde el prisma de su definición científica:


El momento exacto en que el borde superior del Sol desaparece por debajo del horizonte.


Además, señala que la verdadera poesía está en otras cosas. Entonces saca la libreta y, mientras habla, garabatea cifras. Menciona el número áureo, lo explica a la vez que lo escribe. Declara que es el objeto de su tesis. Escribe con gesto apresurado, crecientemente preso de una cierta ansiedad. Su voz también cambia, en consonancia con todo lo que le está ocurriendo. Demuestra pasión, no cabe duda. Astrid lo percibe todo con sorpresa. Se siente alterada, casi enferma; tanto es así que se marcha. Sin embargo, aquello que escuchó —lo que sucedió— le agradaba profundamente. Más tarde se lo contará a su amiga, la inspectora Raphaëlle Coste, personaje interpretado por la actriz Lola Dewaere.


¿Qué pasa? Que esta manera de contar un incipiente enamoramiento me parece poética sin caer en lo cursi. Lo valoro y lo admiro como una creación del lenguaje audiovisual que me parece pertinente y creíble.


Es cierto que este tipo de personas, que en apariencia carecen de determinadas facilidades expresivas propias de los que formamos parte del grueso de los neurotípicos y están mediatizadas por las formas no regladas del lenguaje y por el trato cercano en cuanto al contacto personal —sé que estoy simplificando mucho—, permiten otra manera de abordar el asunto. Mas esta idea inusual, que invita a percibir el inicio de las maniobras necesarias para resolver el puzle de las relaciones, me parece de un talento extraordinario.


Todo lo anterior, conviene que lo especifique ahora, es producto de contrastar la lírica con lo que no lo es, sin lograr establecer dónde están los límites, sin reconocer del todo las calidades y luego de admitir que la poesía que consumo está determinada por el consenso: quienes comparten sus palabras conforme a esta forma artística de expresarse son tenidos por poetas y, por semejanza, lo mismo debiera ocurrir con otros.


Digo, por tanto, que doy palos de ciego. No sé muy bien qué es la poesía ni de qué forma referirme a los poetas sin caer en la facilidad de decir que son quienes hacen poesía.


Porque, regresando a la escena que describí al principio, en materia de sustancias románticas, lo que examino y distingo como masa blandurría lindante con lo ñoño —nada que tenga que ver con el pasaje de marras— puede ser no otra cosa que valores sublimes para quien entiende la vida de una manera tan llana que resuelve sus hábitos expresivos con apenas dos o tres palabras y otros tantos lugares comunes.


¿Tengo autoridad para determinar qué es lo importante? Habré de conducirme con prudencia y partir desde humildes posiciones para proveer mis muchas carencias.


Y no estará de más otra cosa: puede que esté buscando en el lugar equivocado. Puede que la poesía sea tan solo una emergencia abstracta que se pretende corpórea mediante la palabra. Sin reglas, sin forma en origen. Luego, del artesano al artista, algunos logran valerse de ese material para ofrecer a terceros un acervo que podría convertirse en uno de esos activos vitales destinados a perdurar.


Me destoso.



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona Microsoft Designer.







Selección gráfica del día...

CAÍN en La Razón 18 de agosto de 2026



Gary Larson en la cuenta de X de @vintagestuff4 16 de agosto de 2026



JM NIETO en ABC 17 de agosto de 2026




Selección de contenidos...

Primera: 

The Head And The Heart - The Swimming Song

En el Canal The Head And The Heart

https://www.youtube.com/watch?v=B8TOTc4rqA8



Segunda:

Memory Lain, Hugh

En el Canal Caravan - Tema

https://www.youtube.com/watch?v=_WafHTS2SyE&list=OLAK5uy_lH_y9kfNchEOFIGjknu21NAOoi104_geM&index=1



Tercera:

Los Salvajes - Dinero

En el Canal La Música del Recuerdo

https://www.youtube.com/watch?v=01Duc0322rQ















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