EOLO ESTUVO DE VISITA Buenas noches nocturnas… Observo el exterior a través de la ventana. Es un día incómodo para realizar cualquier desplazamiento o actividad a la hora en la que redacto la pieza en curso. Sopla un viento que, según me dicen mis informantes, suena como el ensayo de una película de terror. Sus acometidas más intensas producen los efectos apropiados para que, quien recele, tema con el respaldo de los hechos. Por la calle, a pesar de todo, las gentes a pie no parecen experimentar dificultades y el tráfico evoluciona cual es común en días a medio camino entre lo laboral y lo ocioso. Una señora en bata entra en la tienda de la esquina. Su atuendo me hace pensar en su domicilio, que no debe de estar alejado. Y como la prenda, de un color entre Adviento y Semana Santa, llega hasta sus pies, comunica en mi mente con la imagen que tengo de esas obras cinematográficas del oeste norteamericano, cuando los intérpretes, varones recios y nada complacientes, aparecen arropado...