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Buenas noches nocturnas… Recibo un cargamento de puros habanos facilitados por Tony el Gordo, o Fat Tony, como se le conoce en idioma inglés. Tony es el capo de la mafia en Springfield, pero conserva, desde su juventud, un negocio legal. A través de esa única empresa comercializa tabaco y materiales de fumador exclusivos procedentes de Cuba. Es verdad que sus mercaderías se obtienen mediante el contrabando, pero, tras el oportuno blanqueo, todo se ofrece con las bendiciones de los Estados.
Otra cosa es cómo supe de este negocio y cómo me he convertido en cliente suyo.
Lo cierto es que yo colecciono y fumo puros clásicos; concretamente, de gran tamaño. También supe de la posibilidad de adquirir una remesa de estos cigarros, los “Cohiba Behike 58”, que son, actualmente, los más grandes de entre los que se pueden fumar.
Tienen una longitud de 178 milímetros y un diámetro aproximado de 23,02 milímetros. Y, si hay otros fabricantes que los ofrecen en una longitud mayor, no son tan gruesos como los dichos ni ofrecen la calidad de los que consumo.
Lo sorprendente, en esta ocasión, es lo que vino después. Recibí una comunicación telefónica de parte de la tienda, situada en el mismo lugar de los Estados Unidos donde reside Tony, para que respondiera a una encuesta.
Querían conocer mi grado de satisfacción y si estaría dispuesto a recomendar los servicios de la tienda a otras personas. Compro un libro, digo que no solo es bueno, sino que la persona que me atendió en la tienda desempeñó su trabajo como nunca nadie antes, y menciono, por lo tanto, el lugar en el que me dejé los dineros.
A este proceder lo llaman, según he averiguado, Net Promoter Score —o NPS—, un sistema diseñado para medir cuántas personas recomendarían algo a sus amigos y conocidos.
¿Para qué se hace esto? Para que las empresas sepan si la gente está contenta de verdad. Si el número es bajo, saben que tienen que mejorar algo, igual que haríamos si nuestros amigos probaran la paella que decimos que cocinamos mejor que nadie y nos pusieran mala cara.
En una información facilitada por QUESTION PRO se puede leer:
«El NPS es una visión simplificada pero muy efectiva para conocer qué tan satisfechos se encuentran y si son promotores o detractores de tu marca, es decir, su nivel de lealtad».
¡Lealtad! Tony debe de estar pensando que yo sé mucho… o, al menos, lo suficiente como para cambiar de bando, y me sondea. ¡Peligro! Igual, además, me envía a unos emisarios. Desconozco por qué sospecha. No sé qué puede haberle molestado. Estos tipos son imprevisibles y ya me dijo San Android que no me tratara con gentes de mal vivir…
Además, en esa misma información se menciona un concepto que se denomina “valor de vida”.
¡Valor de vida!
Rafael Obando, en un blog de HubSpot, explica esto:
«El valor de la vida del cliente se refiere a las ganancias económicas que puede generar un cliente a una marca o empresa. Este se obtiene gracias a una serie de cálculos basados en la información sobre el consumidor, como cuál es el valor de sus compras y cuál es la frecuencia con la que las realiza».
Así pues, debo estar gastando menos o muy poco. Desde el punto de vista de Tony, empiezo a ser un cliente residual, un cliente que estorba el concurso de otros y merece un toque de atención antes de ser relegado al descanso eterno en el caso de no reaccionar oportunamente.
Como nunca antes me había sucedido algo así, desde que considero sus servicios para este tipo de artículos, tengo que tomarme en serio la comunicación. Debo concluir estas anotaciones y acudir a mi banco. Tal vez solicite un préstamo. Lo que sea para incrementar mis inversiones. Al final, es la bolsa o la vida.
Me destoso.
https://es.wikipedia.org/wiki/Fat_Tony
https://www.questionpro.com/blog/es/que-es-nps/
https://blog.hubspot.es/service/valor-de-vida-cliente
La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona COPILOT.





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