EL CAPITÁN Y LOS TULIPANES


Buenas noches nocturnas… Antes de acostarse, ha de hacer una última comprobación: no conciliará el sueño a gusto sin asegurarse de que la máquina de café estará lista a la mañana siguiente. Una vez levantado, no mucho después de las primeras luces, sale del baño, va a la cocina, descorre las cortinas de la ventana que dan al jardín y prepara su primer café. Que suceda esto es imprescindible. En ese mismo orden. De lo contrario, pesadillas, incertidumbre, malestar en suma.


La noche que ocurrió todo, hizo precisamente lo mismo. Cumplió con sus rutinas. Acababa de leer una noticia que daba cuenta de la sorpresa que se llevó un ciudadano noruego, Johan Helberg, y se felicitó de no residir cerca de la costa. El atónito protagonista, al atender a un vecino que había tocado el timbre, descubrió que, a pocos metros de su casa, estaba encallado un carguero de 135 metros, el buque NCL *Salten*, que, a causa de una incomprensible maniobra, terminó en ese emplazamiento tras entrar en el fiordo de Trondheim de camino a la ciudad occidental de Orkanger.


Pensó que a él le ocurría, generalmente, lo mismo: podía estar acabándose el mundo con ruidos y luminarias variadas y se enteraría, en todo caso, a la mañana siguiente. Y gracias a que alguien se lo contara.


Al fin, gracias a ese orden con el que solía conducirse, bastaba con que reposara sobre el colchón para que, cinco o diez minutos después, su organismo diera orden de desconectar.


No solía tener sueños o no los recordaba. Simplemente dormía. Por suerte, al no acontecer ninguna cosa que pudiera advertir en su mente durante esas horas de descanso, se libraba también de las pesadillas. No era poco. Merecía la pena pagar el precio.


Pero esa noche…


Escuchó a alguien en la cocina. Despertó. Se asomó. Vio luz. Efectivamente, no era un sueño. ¿Alguien que había entrado a robar? Tomó su bote de spray pimienta y descendió al piso de abajo. Había un hombre. Le pareció un capitán de barco. Por la ropa y por la gorra: una inconfundible gorra de capitán de barco.


No se sintió intranquilo. Saludó al desconocido y lo interrogó con la mirada. El hombre, de una edad que bien pareciera la de gente jubilada, dijo:


Sobre mi nave —un plinto verde de algas marinas, de moluscos, de conchas, de esmeralda estelar, capitán de los vientos y de las golondrinas— fui condecorado por un golpe de mar. Por mí, los litorales de frentes serpentinas desenrollan, al paso de tu arado, un cantar:


«Marinero, hombre libre que los mares declinas,  

dinos los radiogramas de tu estrella polar.  

Buen marinero, hijo de los llantos del norte,  

limón del mediodía, bandera de la corte  

espumosa del agua, cazador de sirenas;  

todos los litorales amarrados del mundo  

pedimos que nos lleves en el surco profundo  

de tu nave, a la mar, rotas nuestras cadenas».


Luego estuvo callado unos minutos, en pie, bien erguido, mirando fijamente a ningún sitio. Después salió de la casa.


Una vez ocurrido todo esto, quien acababa de asistir a una demostración alucinógena de la noche, dueño de su temple porque en ningún momento tuvo miedo, se preguntó cómo sabía aquel hombre, llegado de no se sabe dónde, que él había sido agricultor. Cómo es que, con cada palabra dicha, se asemejaba más a Alberti y por qué ese monólogo concordaba tanto con un soneto del poeta.


Luego regresó a su lecho.


Al despertar, a la hora de siempre, una vez se adecentó como era costumbre, fue a la cocina, apartó los visillos y, sin reparar en el jardín, puso en marcha la máquina para disponer del primer café del día.


Poco después, un vecino que se presentó a la puerta de la casa le avisó de lo que no había llegado a apreciar. En medio de su jardín había un viejo arado, de aquellos que arrastraban bueyes. Y ni uno solo de los tulipanes que cultivaba con esmero había sido dañado.


Eso sí que era un prodigio.




https://www.theguardian.com/world/2025/may/22/it-was-so-unreal-norwegian-man-wakes-to-cargo-ship-in-his-garden



https://www.bbc.com/mundo/articles/cgj8gq9j4zvo



https://cvc.cervantes.es/actcult/alberti/antologia/antologia01.htm



La imagen se obtuvo mediante los servicios que proporciona COPILOT.






Selección gráfica del día...

En la cuenta de Hermano Chepa en Instagram 8 de octubre de 2026



PUEBLA en OKDIARIO 7 de octubre de 2026



MARÍA PICASSÓ PIQUER retrata en X a Sogourney Weaver 8 de octubre de 2026




Selección de contenidos...

Primera:

"Sergio Ingravalle ilustra desde el minimalismo estético y con tres colores fetiche, como el rojo, el blanco y el negro, la soledad, el egocentrismo y otros temas como la corrupción, el universo digital y la falta de empatía. La voracidad de nuestro mundo materialista es su fuente inagotable de inspiración".

Palabras de Walter Ego en Cultura Inquieta, con arreglo a la exposición que figura publicada...

 https://culturainquieta.com/arte/ilustracion/sergio-ingravalle-arremete-contra-la-vida-moderna-en-poderosas-vinetas/



Segunda:


My Wife Thinks You're Dead


En el Canal Junior Brown Main

https://www.youtube.com/watch?v=_TG6jYh7U3c



Tercera:


La Camisa de Once Varas


En el Canal Seguridad Social - Tema

https://www.youtube.com/watch?v=jtz-KW4QzHQ
















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