PRISIONEROS Buenas noches nocturnas… Me entero, por medio de un usuario de X, de la publicación de una columna periodística. Con la firma de Manuel Vicent. En el diario El País. A cuenta de la Noche de San juan. La leo. La disfruto. Es melancolía teñida de cierta esperanza. Tristeza suave. “A la caída de la tarde te preparas una copa, pones la música que te gusta, la que te recuerda los momentos más felices, y si desde el fondo de la memoria llegan las lágrimas, te dices, no pasa nada, ya verás, todo irá bien, todo va a ser como antes. Suena Chet Baker, canta Ray Charles. La pena es azul. Eso es el blues. Puede que alguna lágrima baje a diluirse con la ginebra que te moja los labios, una fusión que te lleva a lejanos besos con sabor a vainilla. Pese a todo no hay por qué estar triste”... No debe haber, pero se está. Alguien lo está. Alguien en el mundo está triste. Como otros desesperados, o jubilosos, o apáticos. Claro. Pero dicen que, con los fuegos de esta noche, arde todo lo ...