CUÑAO Buenas noches nocturnas... No lo pensé conforme se avecinaban las fechas, no lo esperaba pero... Es un agasajo de la naturaleza, encontrar, otra vez visto desde las calles que descienden hacia la «llanura» interminable de la mar, relieves ondulados con abundante espuma. Esa orla hoy muy agradable, excepcional tratándose de un día veinticuatro de diciembre, para quienes comulgamos con los festejos porque carecemos de recursos para acudir a otros lugares del planeta, y aún fuera de la Tierra, donde tales usos ni siquiera se conozcan, esa orla es de una dignidad y sosiego considerables. Perfecto. No obstante, como en esas ocasiones en las que, viendo una película, la cámara gira a buena velocidad a fin de mostrarnos otra cosa, trato con un divertimento encontrado entre los pliegues de la imaginación, de la mía, luego de admitir que enjugué mis neuronas con licores obtenidos mediante la técnica de sumergir un reptil dentro de un envase lleno de un líquido sospechoso, tener ese ...